En los 11 años de vida de la Euroliga, el torneo nunca había vivido una etapa tan trascedental como la que está a punto de afrontar. La competición crece en formato, con ocho partidos más en el Top 16, lo que supone cerca de 30 encuentros para los que lleguen a la final four que se disputará en mayo en Londres. Más partidos entre los mejores de Europa lo que supone más calidad, según la ecuación de Jordi Bertomeu, el director ejecutivo de la Euroliga, que tiene su sede en Barcelona.
Jordi Bertomeu posa ayer en una de las salas de la Euroliga, que tiene su sede en la parte alta de Barcelona. JOAN CORTADELLAS
Información publicada en la página 48 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 11 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
-¿Qué espera de la nueva temporada que empieza hoy?
Es una temporada ilusionante y con dos grandes retos. El primero es el cambio de calendario y el paso a jueves y viernes. Habrá más partidos que serán entre los mejores y eso supone un plus de calidad. De eso se trata, en esencia, una Liga Europea. Y el segundo tema importante es llevar la final four a Londres: es un reto tremendo llevarla a una ciudad donde no hay tradición de básquet.
-¿Estamos a las puertas de una verdadera Liga Europea o aún queda?
-Aún nos queda, pero si miramos hacia atrás hay una línea de continuidad: más partidos de calidad, la ampliación de pabellones, la mejora del ticketing. Lógicamente no lo veo como el sistema final. Vamos hacia un sistema que ya anuncia que tiene una evolución y la evolución natural de este sistema es una liga regular de todos contra todos.
-¿Se atreve a ponerle fecha?
-Aún no. Es verdad que tenemos prisa por probarlo y, si todo va bien, podríamos llegar al final del 2015, que es cuando concluye el plan estratégico, a una fórmula más elaborada. ¿Después qué pasará? Es evidente que el objetivo final es una verdadera liga europea.
-La Euroliga ha cambiado los partidos a los viernes para evitar el choque con la Champions. ¿Hay espacio en Europa para otra liga profesional aparte del fútbol?
-Yo creo que sí, sin duda. El cambio al viernes responde a un tema logístico. Igual que en EEUU intentan que sus ligas se solapen lo menos posible, nosotros trasladamos partidos al viernes porque el 70% de nuestras televisiones también tienen Champions lo que produce un conflicto. Pero nuestra referencia no puede ser el fútbol. Hay modelos alternativos con otro tipo de público como el rugby, que ha crecido de forma brutal en los últimos 10 años y está generando mucha economía, más que nosotros. Y el básquet puede hacerlo porque últimamente estamos viendo gente en París o en Londres, con proyectos tangibles, que muestran interés porque quieren estar en Europa.
-¿Podrá convivir a medio plazo la Euroliga con las ligas nacionales?
-Yo no creo que desaparezcan las ligas nacionales. Pero sí creo que se tienen que redimensionar. En mi opinión, todos debemos reducir. Tendría que haber dos competiciones europeas en lugar de tres y las ligas nacionales, reducir el número de clubs. Sería lo más razonable.
-En los tiempos de crisis que corren, ¿es la respuesta la liga europea?
-Tiene que serlo. Nosotros siempre hemos estado un paso por delante. No podemos encogernos. Vamos a llevar la final four a Londres, a jugar muchos más partidos, a mantener la consistencia del proyecto. Esta crisis pasará y creemos que además tenemos los instrumentos para sobrevivir: tenemos a los mejores equipos europeos con nosotros. Si no conseguimos salir adelante nosotros, ¿quién lo hará?
-¿Explíqueme el conflicto con el Barça por la licencia europea?
-No tenemos conflicto, El Barça obtuvo una exención a la norma de contar con un pabellón de 10.000 espectadores, fijaron el timing de los plazos, que vencen en el 2016, y han decidido apartarse porque plantean el tema del estadio y asumen que no cumplirán lo firmado porque la dinámica del estadio incorpora además un referendo, que no se sabe cuándo se hará. Tienen la decisión en sus manos. O ganan la plaza de la Euroliga año a año o se tendrán que ir al Sant Jordi.
-¿Piensa reunirse con ellos?
Hemos hablado ya. Y también con la empresa IEG, con la que trabajan en el proyecto. Por eso sé que el Palau del Barça no es ficción. Me consta que están trabajando en serio. Pero es un proyecto en el que no hay un horizonte.
-¿No está fuera de la realidad la Euroliga cuando pide pabellones de 10.000 espectadores?
-No me puedo creer que no se pueda llenar un pabellón de 10.000 espectadores. Si no es así, deberíamos pensar en otra cosa, no en ligas europeas. Si los clubs hacen todos los esfuerzos, llenan. El ejemplo lo tenemos en Berlín o Vitoria. Pero tener un presupuesto equilibrado no se consigue con un 7% de venta de entradas. Tienes que conseguir un 35 o 40%.
-¿Cómo se explica que el Barça no llene su cancha?
-Si no fueran capaces, estaríamos ante otro problema. Pero estoy seguro de que el Barça es capaz de llenar el Palau. Lo ha hecho. Y no podemos buscar la razón en el tema deportivo porque lo está haciendo bien y ganando títulos.
-¿Tienen resuelto el acuerdo de televisión?
-Hemos firmado con TV-3 y Euskal Telebista. Y hemos cerrado con Marca TV para los partidos del Unicaja más algunos de Euroliga. Así que el único que no tiene cobertura es el Madrid. No hay acuerdo con TVE porque creemos que los derechos tienen un valor. Respetamos el modelo de la ACB, pero no es el nuestro. Hasta que no encontremos una oferta razonable, no los daremos.