El Valencia, gracias a un buen primer tiempo y a un gol en la prolongación de la segunda parte, ve más cerca la semifinal de la Copa del Rey al ganar al Levante (4-1) en un partido en el que impuso su ley hasta el descanso pero que tuvo fuerzas parejas tras la reanudación.
Soldado celebra con Jonas uno de los goles logrados por el Valencia ante el Levante. HEINO KALIS | SPAIN
Si el Valencia mereció al menos el premio de la primera mitad, el Levante sufrió un castigo excesivo en la segunda parte, cuando pudo acortar distancias, pero perdió con un gol desafortunado en la prolongación.
La primera mitad fue lo mejor del partido, intensa y entretenida gracias, sobre todo, al dinamismo y la capacidad para llevar la iniciativa del Valencia, que se adueñó bien pronto del partido. Los locales no dieron opciones al Levante que, además, acusó la temprana lesión de uno de sus jugadores más importantes, Barkero, a los 12 minutos de juego.
El Valencia mantuvo el ritmo de juego que más le convenía y el Levante no conseguía neutralizarlo. Se defendía con orden, pero sin dar réplica a su oponente. El Valencia dominaba el partido y, en un contragolpe y tras un error en el centro del campo, llegó el 1-0 en una buena jugada de Piatti, Pablo y Jonas. Poco después, en otro fallo en defensa, Soldado hizo el 2-0 que reflejaba la superioridad del equipo local.
Cuando más problemas tenía el Levante, un rechace de la defensa rival propició un magistral remate de Koné, que hizo el 2-1 en el primer disparo levantinista. El gol metía al equipo en el partido. Tenía, además, el valor de haber marcado a domicilio, algo importante en los torneos coperos.
El Valencia no se descompuso y en el tiempo de prolongación hizo el 3-1. Piatti logró su primer gol en competición oficial con el equipo de Mestalla y llevó el partido al descanso con una diferencia en el marcador ajustada a lo visto hasta entonces.
El Levante inició el segundo tiempo con la baja por lesión del portero Keylor Navas, que fue sustituido por Munúa. Al principio de este periodo, el Levante mejoró ligeramente y el Valencia dio un paso atrás: las fuerzas se equilibraron. El Levante sabía del valor de marcar un segundo gol y para el Valencia era más importante no recibirlo que ampliar la ventaja.
Según avanzaba el encuentro, el Levante se sentía cada vez más cómodo, aunque sin ser capaz de crear verdadero peligro ante la meta de Diego Alves. En su último cuarto de hora el partido entró con tensión, muchas faltas, interrupciones, roces y tarjetas, con el Valencia algo más entonado y sin que el Levante renunciara a reducir diferencias en alguna de sus aproximaciones.
Tino Costa remató con fortuna en la última jugada del partido y puso en el marcador el 4-1, resolviendo el partido con goleada y obligando al Levante a una remontada épica dentro de una semana en Orriols.