• Sábado 25 mayo 2013, 12:03 h

elPeriódico.com

Estopa

Registrarse | Identificarse

Los preparativos del clásico | La situación de los dos equipos

Tregua para el clásico

El Madrid aparca sus problemas de vestuario ante la trascendente cita del domingo en el Camp Nou

Viernes, 5 de octubre del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
ANTONIO MERINO
MADRID

el clásico puede con todo en el Madrid. Es capaz de frenar la guerra civil en un vestuario que difícilmente se repondrá de los acontecimientos vividos en lo que va de temporada. Sin embargo, con el Barça en el horizonte, ha llegado la tregua, una especie de bandera blanca entre tanta hostilidad. Ramos ha enterrado el hacha, mientras que Mou intenta morderse la lengua con el riesgo que eso conlleva. El Madrid mira solo al clásico, un choque vital para no verse a 11 puntos con más de ocho meses de competición por delante.

LA CANTERA 2012. Oriol Busquets, capitán del infantil A, ayer en la presentación del fútbol base. PACO LARGO

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 48 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 05 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

El vestuario del Madrid es un polvorín. Tanto que Sergio Ramos, convertido en una especie de líder sindical de sus compañeros, ha llevado su pulso con Mourinho hasta sus últimas consecuencias. El miércoles por la mañana en el hotel Okura de Amsterdam, Ramos pidió disculpas a sus compañeros por ponerse la camiseta de Özil bajo la suya ante el Deportivo. Más de un jugador le recriminó esa acción, así como su proverbial facilidad para erigirse en el altavoz de parte del vestuario.

CENTRARSE EN EL BARÇA / Después del encuentro ante el Ajax, Ramos daba por zanjado el asunto con su entrenador. «Está totalmente solucionado y yo vuelvo a estar feliz. Ahora lo importante es el equipo. Toca centrarse en el encuentro del Camp Nou», apuntó el defensa andaluz. Unos segundos antes se había tenido que tragar la penúltima afrenta de su entrenador. «Después de haber estado en el banquillo ante el Manchester City, ha hecho tres partidos muy buenos», manifestó Mourinho.

Si Ramos encajó ese golpe en silencio para obedecer a Florentino, que le había pedido que diera un paso atrás en una semana clave, con Ajax y Barça en el horizonte, Casillas eligió la ironía para zafarse de los que le acusan de filtrar que Ramos llevaba la camiseta de Özil debajo de la suya. «Pues sí, lo soy. Me confieso. Soy un chivato. Por cierto, también di el chivatazo en el caso Faisán. Y además uno de los chivatazos más grandes de la historia: el del Watergate, ja, ja. Lo que hay que leer», apuntó el guardamenta y capitán del Madrid en Facebook.

UN GOLPE MUY DURO / En medio de ese clima, el Madrid mira al clásico para salir de las arenas movedizas de la Liga. A ocho puntos del máximo rival, una derrota supondría un golpe muy duro para sus aspiraciones en el campeonato, y tal como dice Toshack, la Liga se le haría muy larga. «Si el Madrid pierde, como decía Juanito, aquello de que 90 minutos en el Bernabéu son molto longos, los siete meses que quedan se les harán molto longos», ironizó el técnico.

Quizá por eso un minuto después de terminar el choque de la Champions ante el Ajax, todo giraba alrededor del encuentro del domingo. Un choque al que se ha sumado un invitado inesperado: Kaká. El brasileño recuperó viejas sensaciones en el encuentro ante el Ajax y podría ser titular ante el Barcelona. Entre otras cosas porque Mourinho está de uñas con Özil y aún ve muchas carencias en el juego de Modric, quien pese a ser un excelente jugador, tendrá problemas en un equipo que apuesta por el juego directo antes que la elaboración.

La gran esperanza para el madridismo vuelve a ser Ronaldo, que ha sumado dos triples consecutivos y lleva 12 tantos: seis en Liga, dos en la Supercopa y cuatro en la Champions. «El choque del Camp Nou es complicadísimo, pero tenemos mucha confianza. Yo también porque los goles me la dan», declaró Cristiano, que no se fía de las bajas en la defensa azulgrana. «Van a jugar con 11», añadió el delantero portugués.

El que no quiso hablar ni una palabra del clásico fue Mourinho. «Hablamos el sábado», apuntó el técnico portugués, que ha decidido no concentrar a sus jugadores la noche antes del encuentro. El equipo viajará a Barcelona el domingo por la mañana. Todo sea por no elevar aún más la temperatura de un vestuario muy caliente, convertido ahora en una piña para intentar darle un disgusto a su máximo rival el domingo. El lunes será otra cosa.

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)