En medio de la alegría por la clasificación surgió una voz compungida en el Chelsea. Era la del capitán, John Terry, que no la podrá jugar. Su tristeza no se debía a su futura ausencia en Múnich, sino al error que cometió en el Camp Nou y que a punto estuvo de costar la eliminación de su equipo. Terry fue expulsado por agredir a Alexis sin balón.
El árbitro enseña tarjeta roja al jugador del Chelsea, John Terry, durante el partido de semifinales de la Champions contra el Barça. ANDRES KUDACKI | AP
"Cuando vi la tarjeta roja estaba perplejo; en la repetición sabes que es expulsión", ha reconocido el central, sin cortapisas, por la mayúscula torpeza que protagonizó. El defensa dio un rodillazo por detrás a Alexis sin el balón en juego. El juez de línea le vio y el árbitro le expulsó. Apenas se había cumplido media hora de partido y el Barça ya ganaba por 1-0.
"Siento que he fallado a mis compañeros y ya les pedí perdón a ellos. Ahora quiero disculparme con los aficionados", ha explicado el capitán del Chelsea en declaraciones a la BBC. "La expulsión tiene mala pinta en la repetición, la verdad. Es cierto que levanté la rodilla, pero espero que la gente que me conoce sepa que no soy ese tipo de jugador", ha añadido el duro defensa, que también agredió a Alexis en la ida al tratar de detener un avance del chileno sin el balón de por medio.
Terry, que falló el penalti que costó la derrota al Chelsea ante el Manchester en la final de Champions del 2008, será uno de los cuatro titulares ausentes en la final de Múnich. Ivanovic, Meireles y Ramires, que estaban advertidos de sanción, vieron una amarilla en el Camp Nou y serán suspendidos.