Es el mundo de Dani Pedrosa (Castellar del Vallès, 1985). Un mundo construido a su medida, cerrado, suyo, íntimo, personal, donde resulta casi imposible ser considerado uno de los nuestros. Un mundo que no tiene tiempo que perder. Que llega, corre y se va. Que renuncia a cualquier vida social en el interior del paddock. Pero un mundo, eso sí, creado para lograr un objetivo que no llega: el título mundial de MotoGP. Todo lo demás es cero. O casi cero. Y eso que son 12 años en el Mundial, 44 victorias, 111 podios y 3 títulos. Pero, según ellos, pequeños. Y ellos son, cómo no, Dani Pedrosa y Alberto Puig.
Información publicada en la página 55 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 30 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Tres veces subcampeón del mundo de la categoría reina -uno detrás de Casey Stoner (2007) y dos a rebufo de Jorge Lorenzo (2010 y 2012)- han hecho de este finísimo y elegante piloto el eterno candidato. Y volverá a serlo el año que viene pese a que, en el Mundial que acaba de ganar el tricampeón mallorquín, Pedrosa ha sumado seis victorias (récord en su palmarés, incluso nunca había ganado tres carreras seguidas) y, lesionado Stoner, se haya hecho con los mandos de Honda.
Poseedor de un estilo muy particular que elude, si puede, el cuerpo a cuerpo, Pedrosa vive de preparar con esmero y meticulosidad la carrera los viernes y los sábados, para escapar el domingo. «Cometí el único error de la temporada en el peor momento, pero me siento muy orgulloso de lo que he hecho», dijo en Phillip Island. «He pilotado bien, he tenido una actitud buena y he afrontado los problemas, como el lío que se formó en Misano, con entereza. Estoy tranquilo porque no tengo nada que reprocharme. Hice lo que tenía que hacer».
En el 2013 tendrá de nuevo todo Honda a su disposición, ya que en el otro lado de su box estará el rookie de la categoría, Marc Márquez, un bicampeón al que su nuevo jefe, Shuhei Nakamoto, quiere ver ya en el podio en Catar, la primera cita del año. «Volveré a intentarlo, eso es algo que no es nuevo para mí», dice Pedrosa con resignación pero seguro de que, un día u otro, logrará su gran sueño.