Información publicada en la página 518 de la sección de Fútbol de la edición impresa del día 20 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
ÍÑIGO INSAUSTI ATLETISMO
«Hago pesas para adquirir potencia»
A pesar de los rasgos comunes que dan el síndrome de Down, Íñigo Insausti, de 18 años, tiene una cara de pillo que se la pisa. Compite en los 100 metros lisos, que cubre en 23 segundos. También practica el salto de longitud, donde tiene una marca de 1,70 metros, y en su casa hace pesas a diario. «Necesito que mi cuerpo sea más potente para adquirir más velocidad», aclara este joven zaragozano. «Además, también están las chicas», completa la frase para confirmar, aunque en voz baja, que el deporte «ayuda a ligar».
La actividad deportiva se ha convertido en una importante vía para la integración social de los discapacitados intelectuales. «Aunque Iñigo es ya de por sí extrovertido, el deporte le sirve para abrirse a la gente, porque fuera de esto no tienen gran cosa», explica la entrenadora de Insausti, Lydia Latorre. No solo eso. El deporte les ayuda a desarrollar su capacidad motriz y «les va muy bien porque tienen tendencia a engordar», destaca Latorre.
«Guaaaapa», le suelta Insausti a su entrenadora con simpatía y encantado de pasar unos días fuera de Zaragoza para competir en los Special Olympics de Catalunya. «Siempre pienso en ser el número uno. Aunque es imposible, sueño con ser el número uno», confiesa Insausti.
Asegura que se lo pasa en grande «con sus colegas y monitores» y que siempre tiene «muchas ganas de competir, aunque después sea primero, segundo o quinto». «A veces me enfado, pero lo importante es participar», aclara.
Esta pasión deportiva no le evita admitir que «los estudios son más importantes» y que espera trabajar en una oficina cuando termine sus estudios de Administración. «Pero no muchas horas, lo importante es participar», deja claro.
CRISTINA PANDIS, BALONCESTO
«Hay muy buen rollo, es como una familia»
El baloncesto es la pasión de Cristina Pandis, de 27 años. «Es el referente de su equipo», asegura su entrenador, Ferran Delgado. Además, trabaja de ayudante de entrenador y monitora en otros equipos de la Associació Catalana d¿Integració i Desenvolupament Humà (ACIDH) de Barcelona. A pesar de ser la más bajita en uno de los equipos mixtos del ACIDH, la base se encarga de dirigir el juego, ser una de las mejores anotadoras y pelearse por la posesión del balón con jugadores que casi la doblan en tamaño.
No siempre fue igual para esta jugadora. Pandis es una de esas personas con una disminución psíquica ligera, al límite con la normalidad, que en el «colegio normal», donde cursó sus primeros estudios, se sintió marginada. «La normalización para ella ha sido hacer básquet con nosotros», explica Delgado.
«En el otro equipo de básquet del colegio no jugaba demasiado, depende del entrenador», justifica Pandis, para la que dejar su anterior equipo significó recuperar la pasión por el baloncesto. «Aquí somos una familia», destaca la jugadora.
Tras matricularse en el ACIDH se sintió importante en el baloncesto, la llamaron para jugar en la selección catalana y con la española disputó los Special Olympics de Shanghái. «Cuando en el ACIDH me vieron jugar, mis compañeros me pidieron que no me fuera. Creo que tengo un buen nivel», explica.
Para ella, jugar el básquet se ha convertido en el punto de encuentro con sus amigas y el lugar donde pasa la mayor parte del tiempo. «Aquí hay muy buen rollo», asegura, aunque es una asidua espectadora en los partidos que juega su hermano pequeño con el equipo del Sagrat Cor. «Solo tiene 18 años, pero juega muy bien y me gana», explica.
GERMÁN MARTÍN, HOCKEY INTERIOR
«En este equipo todos somos líderes»
A primera vista no lo aparenta, pero Germán Martín, de 27 años, es un 'crack' del fútbol sala, el bádminton y el hockey interior, el único deporte adaptado entre las 16 disciplinas que practican los 'special olympics', en las que el reglamento oficial es igual para todos. Patillas largas, un pequeño pendiente en la oreja izquierda y el dorsal número 4 en la camiseta es la imagen en la que se fijan y quieren imitar todos los jugadores del Club Esportiu El Vilar de Blanes.
Apenas hace tres meses que se ha formado el equipo de hockey interior y, como en el resto de deportes que practica, Germán Martín se ha convertido en el puntal del equipo. Eso sí, sigue adaptándose al juego con el palo que sirve de estic y al aro acolchado en el que ha derivado la bola. «No, no es cierto, no soy el líder del equipo», responde cuando le dan todo el protagonismo. «Todos somos líderes, somos un equipo», aclara con naturalidad.
Se está adaptando a este hockey sin patines por «el compañerismo y porque es un deporte diferente». No obstante, su auténtica especialidad es el fútbol sala, deporte con el que representó a la selección española en los Special Olympics de Shanghái, y también ha sido subcampeón de Catalunya de bádminton.
Raúl es su referente y, por lo tanto, no tiene más remedio que confesarse madridista, aunque con algún matiz. En realidad, se siente «raulista» y lamenta con una sonrisa que sus compañeros le hayan quitado el número 7. «Hay peleas por algunos dorsales», dice su entrenador, Esteban Vallmanya. «Sí, soy del Madrid, pero Cristiano no me gusta», aclara Martín.