Dicen que cuando nació Pol Espargaró (Granollers, 1991) ocurrió lo mismo que cuando mamá Anna parió a su hermano Aleix. El médico salió del paritorio y volvió a decirle a papá Genís: «Ha tenido usted otra sonrisa». Estos dos hermanos son la alegría del paddock. Pase lo que pase, les pase lo que les pase, ellos jamás decepcionan: sonríen. Reconocen, sí, como muchos otros colegas, que son unos privilegiados porque, aunque se ganan la vida con riesgo, se la ganan con aquello que empezó siendo un juego y ha terminado siendo su profesión.
Información publicada en la página 55 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 30 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Polyccio ha encontrado la gloria, la felicidad y los resultados junto a dos auténticos mitos del mundo de las carreras, el excampeón Sito Pons y Santi Mulero, su jefe de mecánicos de toda la vida. Los consejos de uno y la manos y habilidad del otro han convertido a Pol, según su propia definición, «en la mosca cojonera de Marc». Así se definió tras ganar en Aragón-Motorland.
Y es que Pol, que ha ganado este año cuatro grandes premios (ya suma nueve victorias y 34 podios en su carrera), solo ha tenido la mala suerte, o no, en su sonriente vida de tropezarse, en cuantas categorías y campeonatos ha participado, con Marc Márquez. «Somos como Cristiano Ronaldo y Messi», ha llegado a comentar, sin especificar quién es quién, porque los dos quisieran ser la Pulga. Bueno, Márquez no. «Me temo -dijo el de Cervera sobre la comparación- que si hay algún CR7 y/o Messi en el Mundial, estarán en MotoGP. Nosotros aún somos jugadores del filial».
Lo cierto es que el espectacular salto de calidad, pilotaje y resultados del pequeño de los Espargaró se ha producido esta temporada. Sin él en la pista, haría meses que Márquez sería campeón. «Marc es un justo campeón, ¡vaya!, pero dije que le apretaría hasta el último día y casi lo logro», señaló Pol en Australia, después de ganar con más de 16 segundos sobre el segundo. «Hice la carrera más grande de mi vida, la carrera perfecta y eso me enorgullece».
Señoras y señores, antes ustedes, el próximo campeón de Moto2.