Tras convulsionar el madridismo, Cristiano Ronaldo sigue desaparecido en el seno de la concentración de la selección de Portugal. La estrella blanca manifestó el pasado domingo que se sentía "triste" por su situación en el Madrid, sin especificar nada en concreto. "La gente del club ya lo sabe", agregó enigmático el jugador, disparando toda serie de hipótesis, desde el reclamo de una mejora salarial (cobra ya 12 millones de euros limpios por temporada) hasta la necesidad de tener un mayor reconocimiento tanto por parte del club como de sus compañeros y de la afición. Curiosamente, el Bernabéu le despidió con una atronadora ovación y puesto en pie tras ser sustituido el domingo ante el Granada. Él, en cambio, no celebró los dos goles que marcó ante el conjunto andaluz desatando ya las primeras sospechas de que algo no iba bien.
Ronaldo, que nada más llegar a Lisboa se marchó a la concentración sin decir nada y tratando de pasar desapercibido, no se entrenará con el resto de sus compañeros hasta mañana ya que sufre un golpe en el muslo izquierdo, motivo por el que fue sustituido ante el Granada, aunque se espera que pueda jugar el viernes en el amistoso ante Luxemburgo.Durante su etapa en el Manchester United, en el que estuvo seis temporadas, el club inglés le mejoró el contrato en cinco ocasiones.