El fantasma de Messi persigue allí donde va a Cristiano Ronaldo. Ayer le azotó en Ucrania durante el segundo partido de la Eurocopa donde los aficionados, tanto daneses como ucranianos, no pararon de gritar el nombre de la estrella del Barça, mientras Ronaldo se consumía en su impotencia. Jugó, tal vez, el peor encuentro que se le recuerda en los últimos años, fallando dos ocasiones clarísimas de gol, angustiado porque era una auténtica caricatura de sí mismo.
Información publicada en la página 53 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 14 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Faltó, además, que un periodista le preguntara por los gritos del público («¡Messi, Messi, Messi!») para que la estrella del Madrid explotara al término del encuentro. «¿Sabe dónde estaba Messi a estas alturas? ¿Lo sabe?», dijo en tono desafiante el delantero portugués. No hizo falta esperar respuesta de su interlocutor porque en la pregunta ya llevaba Ronaldo su réplica guardada. «Estaba siendo eliminado de la Copa América en su país. Creo que es peor, ¿no?», dijo recordando que Messi cayó en la tanda de penaltis de los cuartos de final de la Copa América ante Uruguay. Portugal, en cambio, aún está en la primera ronda, aunque sin tener sellado el pase a cuartos.
DESESPERADO / Esa angustia y desesperación que se observó en el césped -no estaba con chispa, a veces pareció pesado sin conectar con la pelota, fallando remates que no solía fallar- se transformó después en un discurso contundente, mofándose de la desgracia de Messi en el último gran torneo que disputó con la selección argentina. «Yo estoy feliz de estar aquí. Estos gritos no me afectan. Si no marco ningún gol y Portugal gana el Europeo, lo firmo ahora mismo», añadió después el delantero del Madrid, que lleva 180 minutos sin marcar ni un solo gol. Messi, en cambio, le metió tres a Brasil.
«Tengo derecho a fallar ocasiones», argumentó después Ronaldo intentando olvidar una noche desastrosa. A quien no puede olvidar nunca es a Messi. Lo último que se sabe de Leo es que está de vacaciones y que había cenado con Deco y Marioni, exjugador del Tenerife.