La tensión entre José Mourinho y Sergio Ramos está lejos de aflojar. Después de dejar al central en el banquillo contra el Manchester City y devolverle la titularidad contra el Rayo, el técnico portugués dijo en la víspera del choque contra el Deportivo que cuando juega «a tope» le aporta todo lo que un defensor debe dar a su equipo. El domingo le mantuvo en el equipo titular, pero como lateral derecho y Aitor Karanka, que volvió a suplantar a su jefe en la rueda de prensa posterior, afirmó que jugó ahí porque Essien se lesionó y no dejó claro si Ramos hubiese salido inicialmente en el centro de la defensa en caso de que el ghanés hubiese estado disponible.
Sergio Ramos se lamenta durante el partido del domingo ante el Deportivo en el Bernabéu. DAVID CASTRO
Información publicada en la página 44 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 02 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Señalado directamente por su entrenador tres veces en el plazo de dos semanas, aunque él no lo admita así en público, Ramos no quiso, tras el partido contra el Deportivo, valorar directamente las alusiones de su entrenador a su estado de forma el día antes. Pero se dejó oír. «No estoy aquí para entrar en debates con el técnico. No valoro ni críticas ni halagos. Mi mentalidad es lo que me ha llevado a ser lo que soy, a estar donde estoy y la que me va a seguir manteniendo», declaró el defensa blanco después de reiterar que no va a callarse lo que piensa cuando proceda decirlo: «Soy muy claro y se que a veces me equivoco, pero esos son mis principios y si hay algo que no me gusta no me voy a callar».
Por eso denunció el trato de favor con Coentrao, disculpado por el técnico ante el Barça, y afirmó con rotundidad que todos ganan y todos pierden tras la derrota en Sevilla, de la que Mourinho le culpó pese al fallo de marcaje más evidente de Di María. Después de ganar al Rayo, no tuvo problemas en expresar su contrariedad por la actitud del entrenador y por haberse quedado fuera contra el City: «No sé si sería un castigo. Mis cosas y las cosas de familia las resuelvo de puertas para adentro».
Ramos no se siente tratado con justicia por Mourinho, pero avisó que es algo que no le va a desviar lo más mínimo de su camino. «Con las críticas es cuando uno más aprende. Hay una frase de Luis Aragonés que me hace mucha gracia. Yo también tengo el culo pelao, no por llevar tantos años como él en el fútbol, pero llevo ocho en el Real Madrid y he vivido momentos buenos, malos y sé evadirme de todo, mantenerme al margen y trabajar como el que más», declaró el defensa blanco tras completar una actuación notable como lateral después de casi un año sin hacerlo en esa demarcación.
LAS QUEJAS DE 'MOU' / Mourinho, por otro lado, declaró ayer que su trabajo es ganar y no agradar a la prensa y divertir. «Mi obligación es que mi equipo gane partidos y títulos. Para eso nos pagan y por ello vivo cada partido como si fuera el último de mi vida. Si después me divierto, pues mucho mejor, pero no es la prioridad», dijo el técnico portugués en una entrevista a la CNN, en la que también lamentó no poder ser «un padre normal que va a ver el partido de su hijo con 20 padres más... La gente tiene que venir a hacer fotos, a pedir autógrafos o a insultarme. La gente tiene que ir detrás de la portería de mi hijo de 12 años e insultarle. Odio mi vida social».