A veces, se mide a los capitanes más por lo que dicen que por lo que hacen. Anoche, Puyol demostró que es tan valioso cuando juega como por sus gestos. Sucedió cuando el encuentro estaba ya decidido. Alves centró y Thiago cabeceó. Era el 0-5 y la gente empezaba a abandonar el estadio. Entonces, los dos protagonistas comenzaron a bailar para celebrarlo de manera innecesaria, provocando al público, que se lo tomó muy mal. Lógico. Con 0-5, a nadie le sienta bien que se festeje un gol de esa manera. Tuvo que venir Puyol desde la otra punta para reprender a sus dos compañeros con gestos bien ostensibles, obligándoles a parar ese absurdo baile.
Información publicada en la página 45 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 30 de abril de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En los minutos finales, el público, que había respetado al Barça, cambió de actitud, lanzando algunos objetos y censurando esa acción. Guardiola también lo hizo, disgustado tanto como el capitán. «Pido disculpas a la afición del Rayo. No volverá a suceder», dijo enfadado. Tras los dos toques, Alves se disculpó en su Twitter. «Quiero pedir perdón a los aficionados del Rayo que se hayan sentido ofendidos por el baile. En ningún momento quise ofender a nadie sino pasarlo bien».