Joaquim Purito Rodríguez no solo sigue resistiendo al frente de la general de la Vuelta sino que, como si fuera una hormiguita, va acaparando segundos en cada una de las cuestas finales que se adaptan a la perfección a su estilo de correr. Esta tarde lo ha hecho en el Mirador de Ézaro, un muro de algo menos de dos kilómetros que ha hecho añicos al pelotón, una cuesta con rampas de hasta el 29% donde el catalán y Alberto Contador han dejado la compañía del resto de participantes para volver a demostrar que, por ahora, son los más fuertes de la prueba. Chris Froome (en el día en el que ha abandonado por caída su compañero Xabier Zandio) ha cedido 23 segundos y Alejando Valverde, que reaccionó en los últimos 200 metros, ha entrado a 13 segundos.
Purito, en los últimos 100 metros ha acelerado y ha conseguido distanciar a Contador, al que le ha sacado 8 segundos que, gracias a la bonificación conseguida al ganar la etapa, le ha supuesto una renta de 13 segundos. Ha sido la segunda victoria del catalán, un triunfo que, por ahora, se le sigue resistiendo a Contador, que poco a poco va entrando mucho más en forma; sin duda, para demostrar su peligrosidad, sobre todo, en las tres etapas de montaña consecutivas programadas de sábado a lunes.
El jersey rojo aventaja a Contador en 13 segundos en la general, a Froome, en 51, mientras que Valverde se encuentra ahora a 1.20 minutos. "Ahora habrá que estar pendiente de Contador, porque te puede poner las pilas a 100. Al margen de las etapas del fin de semana me preocupa la Bola del Mundo donde Contador estará animado por su gente", ha subrayado Purito. Mañana, en Ferrol, regresa el llano a la Vuelta.