Joaquim Purito Rodríguez está corriendo la Vuelta con una inteligencia extraordinaria, tal vez en estos momentos su cabeza esté tan o más fuerte que sus piernas; tácticamente su papel de líder de la ronda española es incuestionable. Este cúmulo de circunstancias lo llevó esta tarde a neutralizar a Alberto Contador, feroz en sus ataques, y a superarlo en el esprint que ambos disputaron para apuntarse el triunfo en Ancares, el puerto leonés que ha abierto el capítulo de alta montaña en la prueba. Purito es más líder.
Todo estaba preparado, en la primera de las tres jornadas consecutivas de alta montaña, para que Contador pasara al ataque en lo que tenía que ser su primera gran ofensiva hacia el jersey rojo. Pero para ello debía desbancar al corredor catalán.13 segundos los separaban antes de comenzar la 14ª etapa y 22 es la diferencia de la que goza Purito tras coronar en primera posición el puerto de Ancares y anotarse el tercer triunfo de etapa. La general sigue siendo una batalla de cuatro, aunque Chris Froome y Alejandro Valverde, que ha sido tercero, empatados a tiempos, se encuentran distanciados a 1.41 minutos del líder del Katusha. Mañana, más. Mañana la ascensión final a los Lagos de Covadonga, tal vez la cumbre con más leyenda de la Vuelta.
El Saxo Bank, la escuadra de Contador, impuso desde el segundo puerto de la jornada un ritmo durísimo con el fin de desgastar al pelotón. Contador pasó al ataque a cinco kilómetros del final. Pareció en ese instante que a Purito le costaba pillar su rueda. Aprovechó Valverde para demarrar. Froome siempre pasó por problemas. A poco menos de dos kilómetros, Contador ofreció el espectáculo de uno de sus demarrajes letales. Se fue en solitario.Froome, que había pillado a Purito y Valverde, trató de ir a la caza y captura del madrileño, lo que aprovechó Purito para saltar, superar al británico, capturar a Contador y adjudicarse la etapa. "Los ataques de Contador son espectaculares. Por eso, yo he regulado y he calculado siempre la distancia, hasta llegar al último kilómetro que es el mío. Lo he cogido y entonces es cuando he creído, como así ha sido, que lo podía ganar. Yo no tengo dudas sobre mí en la alta montaña y aquí lucho con los mejores del mundo", reinvidicó el líder de la Vuelta tras bajar del podio.