Armstrong se enfrenta a varios pleitos y a la amenaza de cárcel

El ciclista guarda silencio y tan solo borra la referencia a los siete Tours en su cuenta de Twitter

Miércoles, 24 de octubre - 07:44h.

Por primera vez en su vida, Lance Armstrong ha optado por una táctica defensiva; él que siempre estuvo al frente de todas las batallas. Y tal vez lo ha hecho porque sabe que esta contienda la va a perder, con poco crédito, pocos amigos fieles (Johan Bruyneel, su director, Chechu Rubiera, uno de sus gregarios de confianza, y poco más) y con el riesgo de que su fortuna, cercana a los 100 millones de euros, quede muy mermada ante el aluvión de pleitos judiciales que se le avecinan. Y todavía con una amenaza peor. La posibilidad de que Armstrong acabe en la cárcel por perjurio es algo que el tejano también debe contemplar.

Hay un precedente: la atleta Marion Jones cumplió seis meses de condena. Y no lo hizo por doparse dentro de lo que fue la famosa operación BALCO en el mundo del atletismo, sino por lo mismo que ahora puede sucederle a él; por decir que no se ha dopado; es decir, por mentir. Armstrong declaró bajo juramento que jamás había ingerido sustancias prohibidas o que había utilizado métodos antirreglamentarios para mejorar el rendimiento. El perjurio, quizá peor visto en EEUU que el propio dopaje, está penado con hasta 30 años de cárcel.



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