Un pésimo y triste Madrid se estrella frente al Sevilla

Los blancos sufren la segunda derrota y se quedan a ocho puntos del Barça

Domingo, 16 de septiembre - 00:18h.

Tampoco fue el Sánchez Pizjuán el campo que eligió el Madrid para empezar a jugar bien al fútbol, tal como solicitaba Mourinho. En el feudo en el que el se hartó de goles en las dos últimas temporada (2-6 en ambas) anoche sufrió un serio varapalo. Encajó la segunda derrota de la temporada y cayó ante el Sevilla de Míchel (1-0) después de dar una pobre impresión y dejar un reguero de impotencia. El castigo es de esos que duelen: nada menos que quedarse a ocho puntos del Barcelona cuando eso no ha hecho más que empezar. Un tanto de Trochowski a los dos minutos sirvió para liquidar un encuentro en el que Ronaldo no le alegró la vida al Madrid.

Más que triste, el Madrid salió pensando en los ocho puntos de desventaja respecto al Barcelona. Eso se tradujo en una especia de despiste general, lo que aprovechó el Sevilla para poner tierra de por medio en el arranque, No habían pasado dos minutos cuando Trochowski, en una acción de pizarra, remató con la derecha un saque de esquina entrando desde atrás y ante la pasividad de toda la defensa blanca. De nuevo una jugada a balón parado condenaba al equipo blanco. Casillas miró al infinito, el mismo lugar en el que parecía anclado el Madrid.

A eso, el equipo de Mourinho añadió una buena dosis de crispación. Higuaín golpeó sin balón a Fernando Navarro a los cuatro minutos, pero peor fue lo de Di María quien, con una amarilla, le tiró un puñetazo a Rakitic al filo del descanso. De forma incomprensible, Undiano Mallenco solucionó el asunto con una amarilla para el sevillista.

Sin respuestas

Menos respuestas encontró el Madrid para equilibrar el marcador, entre otras cosas porque no era fácil descifrar a qué jugaba el equipo de Mourinho. Sin centro del campo y con Di María y Özil desaparecidos, toda la producción ofensiva quedaba para lo que inventara Ronaldo. Lo intentó el portugués, pero chocó con una gran defensa y con Palop en los tres disparos que realizó en la primera. Mucho menos acertado estuvo Higuaín. El delantero argentino dispuso de una clarísima ocasión para igualar el marcador. Pero disparó alto.

Mientras, el Sevilla aguantaba a base de un rigor defensivo de primer nivel, a la vez que hacía de su banda derecha un fortín ofensivo, con Cicinho y Navas, que terminaron por desquiciar a Marcelo. Tras el descanso, Mourinho dio entrada a Modric y a Benzema. El croata disparó al palo (m. 52), una acción que pareció despertar a su equipo, que se volcó con todo. Ramos tuvo el empate, pero falló una acción que pocas veces se ve. Solo, en la línea de gol, el central mandó el balón por encima de la portería de Palop (m. 60).

Entregar las armas

Esa indiscutible intención del Madrid de ir a por el empate no estuvo exenta de un riesgo que intentó explotar a la contra el equipo de Michel. Navas abanderó algunas para poner un nudo en la garganta de los defensores del Madrid. Con Benzema e Higuaín arriba, el Madrid tampoco veía puerta ni era capaz de explotar las carencias físicas del Sevilla.

Salió Callejón por Arbeloa (m. 65), con lo que Mourinho quemaba todas sus naves y, prácticamente, entregaba todas las armas. Todo eso para sellar un arranque de Liga más que alarmante en el que tras la disputa de 12 puntos, el Barcelona le aventaja en ocho. Un dato más que suficiente como para salten todas las alarmas en un equipo triste, sin nada fútbol ni pegada y con mucho trabajo por delante.