entrevista con el SELECCIONADOR DE CHINA

José Antonio Camacho: «Si China lograse escolarizar el fútbol, subiría como la espuma»

Jueves, 12 de julio - 00:00h.

José Antonio Camacho intenta ayudar a las autoridades chinas a profesionalizar y mejorar su deporte favorito, no solo preparando a la selección del país, sino compartiendo sus conocimientos con las autoridades, entrenadores, dirigentes y, cómo no, con jugadores.

-¿Qué es lo que más le ha llamado la atención desde que se hizo cargo del fútbol chino?

-Todo es demasiado grande, todo. Y no solo me refiero al país, con sus enormes distancias, con lugares donde están bajo cero y otros donde en la misma época pasan muchísimo calor. La organización del Estado, de sus regiones, su estilo de vida, sus preferencias deportivas y lúdicas, entre las que, por supuesto, no está el fútbol. También me sorprende que es un país en el que cuesta mucho coordinar todo o que te entiendan y que piensen que aquello que tú les propones es lo que les interesa. Es normal porque venimos de un fútbol que lleva muchos años funcionando de una manera organizada y profesional.

-Pero su intención, por lo que se ve, es mejorar día a día...

-China ha conseguido todo lo que se ha propuesto y no tengo la mínima duda de que logrará hacer del fútbol uno de sus deportes favoritos. Pero les costará mucho porque en este país todo lleva su tiempo y porque no solo ha de entrarles por los ojos --cuando una tele da el Bar-

ça-Madrid, la televisión principal ofrece un torneo de tenis de mesa o bádminton-, sino que tienen que crear todo tipo de estructuras como clubs, equipos o instalaciones. No se puede imaginar lo que cuesta poner en marcha una Liga infantil o juvenil, algo normalísimo en Europa y, sobre todo, inculcar a los profesionales que han de tomarse el fútbol como su profesión. Allí van, se entrenan algo, juegan y no siguen preparándose, ni alimentándose como deben. Es complicado pero están en el camino.

-¿Qué les recomienda?

-Tengo bastante con mi trabajo, pero si me piden consejo, se lo doy. El otro día estuvimos con el ministro de Deportes y hablamos de todo un poco. Le dije que si lograsen escolarizar el fútbol, si lo colocasen en los colegios, en las escuelas, en los institutos, en las universidades, iban a dar un paso de gigante. También le sugerí que debían crear instalaciones, infraestructuras específicas para el fútbol. No tienen campos buenos, no hay secciones de fútbol en los Centros de Alto Rendimiento y han de meter el fútbol allí. Pero tienen clarísimo que el fútbol es una herramienta más, muy importante, para abrirse camino en el mundo, para seguir penetrando en los mercados, para hacerse oír, para que los vean crecer y triunfar.

-¿Y cómo son los futbolistas?

-Tienen mucho que aprender, sobre todo el concepto de profesionalismo. Todo el mundo dice que yo puedo elegir entre millones de futbolistas. Y es mentira. En realidad hay muy poquitos para escoger. Mi primer trabajo es mostrarles cómo se comportan aquellos que ellos consideran como los mejores del mundo. Cuando les paso vídeos de España, del Barcelona o del Madrid no quiero que se fijen en el golazo de Messi o en la parada de Iker, no me paro en eso, les enseño cómo pelea Xabi Alonso o Busquets tras perder un balón. Cómo buscan al rival para quitárselo de nuevo o cómo Iniesta ayuda en defensa. Les digo que eso es lo que tienen que hacer.

-No son muy sacrificados...

-No es un problema de sacrificio, no; es un problema de concepto. Ellos, cuando tienen el balón, creen que eso ya es jugar a fútbol. No lo tienen para hacer daño, para atacar o defender, no. Lo tienen hasta que se lo quitan. Y cuando lo pierden no hacen nada para recuperarlo. En ese sentido, han de cambiar de mentalidad. Y, sobre todo, han de saber que se deben dedicar en cuerpo y alma al fútbol, desde que se levantan hasta que se acuestan y que este deporte no es solo el rato de entrenamiento o de partido. Es algo más que deben interiorizar.

-¿Las estrellas que llegan ahora a China pueden ayudarles?

-Eso creo. Les esperan con muchas ganas por su gran experiencia en las grandes Ligas. Aquí lo saben todo del Madrid, de la Masía o de Lezama. Y también que Kanouté, Drogba, Keita y Anelka son parte de esa historia. Así que espero que esos jugadores vengan aquí a currar al máximo y no a retirarse. Algunos clubs han dejado de ser de las autoridades y son de empresarios que quieren brillar con el fútbol y, en ese sentido, les van a exigir mucho a esas estrellas. Van a cobrar grandes sueldos, pero no les van a regalar el dinero.