Un desenlace dramático

«Dejadnos marcar»

Jugadores del Rayo y del Villarreal imploraron al Granada y al Atlético que les permitieran anotar un gol para poder salvarse del descenso

Martes, 15 de mayo - 00:00h.

Sumidos en la angustia infinita, los futbolistas son capaces de implorar ayuda y misericordia. De recuperar por un instante la más absoluta humildad para rogar la clemencia ajena. Como el reo a punto de ser ajusticiado por los pecados cometidos en las 37 jornadas anteriores, algunos son capaces de tragarse el orgullo para pedir que les permitan marcar un gol. Lo hicieron futbolistas del Rayo y el Villarreal antes de que la pelota botara por última vez y dictara sentencia.

Lo verbalizó Michu. Liberado de la soga que ahogaba al Rayo, el futbolistas asturiano no tuvo reparos en admitir que se rebajó ante un jugador del Granada cuando se veía volando hacia el abismo. «Dejadnos marcar un gol», confesó que pidió Michu a un rival en Vallecas ante la inminencia de la fatalidad. El Rayo necesitaba ganar pero al Granada le bastaba el empate para mantenerse. En el último minuto, los madrileños estaban volviendo virtualmente a Segunda, pero en El Madrigal se abrió la puerta de la esperanza.

Un gol de Falcao al Villarreal salvaba al Rayo si también marcaba. En ese caso, la derrota tampoco condenaba al Granada. «Al enterarme de que había marcado al Atlético se lo dije a uno del Granada, no sé a quién», explicó Michu a la Cadena Cope el domingo. Las cámaras desvelaron sus súplicas ante Íñigo López. También delataron que Movilla salía corriendo del banquillo rayista para informar a sus compañeros, quién sabe si para sumarse a las súplicas de Michu. «El del Granada me decía ¿en serio? Júramelo», abundó Michu, jocoso y feliz.

«A los del Granada les dije que el Atlético ganaba por dos goles, a ver si levantaban el pie». El ruego, acompañado de una mentira, partió del entrenador del Rayo, José Ramón Sandoval, estrangulado por las seis derrotas consecutivas que le abocaban al infierno. El gol en fuera de juego de Tamudo le aflojó el nudo de la corbata.

«Cosas raras»

Con el gol de Falcao, los jugadores del Villarreal intentaron sensibilizar al Atlético. El tanto del Tigre era inútil, porque el Málaga vencía y les impedía el paso la Champions. Marcos Ruben tuvo en su cabeza el 1-1 que perdonaba al Villarreal, pero falló. «Hemos bajado porque pasan cosas raras, que sabemos pero no podemos denunciar», dijo Ángel, sin aclarar si se refería a Vallecas o al Getafe-Zaragoza, con tres expulsiones locales. En el Atlético se alineaba Godín, ex del Villarreal. «En el fútbol hay que tener memoria», le espetó José Manuel Llaneza, el vicepresidente amarillo, a su antiguo discípulo. Godín, amnésico, escuchó que le llamaran «sinvergüenza».

Igual no acabó aún la Liga. Javier Tebas, exvicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional, expuso que la patronal trasladó sus sospechas de amaños de partidos -está convencido de que se producen-a la Fiscalía General del Estado. Tebas dijo que «no pondría la mano en el fuego» por Agapito Iglesias, el presidente del Zaragoza. La LFP quiere que la Fiscalía investigue la existencia de fraude deportivo, que desde el 2010 está tipificado como delito en el Código Penal.