La amenaza de Rafael Nadal de no volver el año que viene al Mutua Madrid Open si la organización no echa marcha atrás y cambia la pista azul fue secundada por Novak Djokovic, que ayer también cayó, con una sonora bronca de los aficionados, ante Janko Tipsarevic (7-6 (7-2) y 6-3). Ion Tiriac, sin embargo, no se achica. El dueño del torneo está convencido de que la ATP le renovará el permiso y el presidente de esta, Brad Drewett, no dice que no. Con lo que no parece dispuesta a tragar la ATP es con la intención de Tiriac de ir más allá e introducir también bolas fluorescentes porque cree que el contraste entre el azul de la pista y la bola amarilla no es el mejor.
Como Nadal, Djokovic se dirigió a toda mecha hacia la sala de prensa mientras todavía resonaba la bronca que le dedicaron los aficionados por dejarse ir y no hacer todo lo necesario para ganar su partido de cuartos. Una vez ante los periodistas, su discurso fue prácticamente idéntico al del número 2 mundial. «Quiero olvidar esta semana lo antes posible y volver a las pistas de tierra de verdad. No pista azul para mí, el test ha fallado. Esto no tiene nada que ver con la temporada de tierra roja. Pueden tener el torneo que quieran, pero yo no vengo», dijo el número uno del mundo.
«Si no vienen, lo lamentaremos. Será algo triste, pero espero que sean profesionales. Los jugadores pasan y las competiciones permanecen», había dicho antes el propietario del Masters 1000 de Madrid, que admitió que la pista no está en las condiciones ideales. «Es verdad que resbala, pero la tierra no estará así el año que viene. Una pista nueva nunca es buena por mucho que se le pase el rastrillo. Hay que jugar sobre ella. Aquí en Madrid hay que desmontarla y montarla cada año. Ahora se quedará, lo que nos permitirá trabajar sobre ella», añadió Tiriac, que ya estaba al tanto de que Toni Nadal, tío y entrenador de del número dos del mundo, aún había ampliado más las quejas de su sobrino.
«Que la ATP haya dado permiso es una barbaridad. Le dije a Rafael que no viniera, pero para él una de las máximas ilusiones es venir a Madrid. Y este torneo perjudica a los españoles. Llega un momento en que te tienes que plantear no ir contra tu salud y no jugar algo que desestabiliza tu juego», declaró Toni Nadal, quien desveló que, tras perder con Verdasco, Tiriac pidió perdón a su sobrino y éste no le contestó.
FEDERER GANA Y NO SE QUEJA / El presidente de la ATP pasó por la Caja Mágica y no quiso tomar partido. «Hay que encontrar un equilibrio entra la calidad de la pista y lo que quieren los jugadores. La pista no está al nivel de los otros Masters 1.000 y necesita mejorar... Lo de las bolas fluorescentes hay que dejarlo aparte», señaló Drewett, que presenció cómo daba la sensación de que Djokovic tiraba su partido. También vio a Verdasco, el verdugo de Nadal, caer con estrépito con Tomas Berdych, que lo fulminó (6-1, 6-2), en 62 minutos.
El checo se mide en semifinales a Juan Martín del Potro, que ganó a Alexandr Dolgopolov (6-3, 6-4) mientras que Tipsarevic se enfrentará a Roger Federer que eliminó a David Ferrer (6-4, 6-4). El exnúmero uno no se quejó de la pista. «Es rápida y hay que estar en forma para jugar en ella» valoró Federer que, si gana el torneo, podría recuperar el número 2 mundial, superando a Nadal.