EL NUEVO RETO DE UN EXPORTERO DE HOCKEY SOBRE PATINES

Cruyffismo en el aula

Alex Tello, un devoto del legendario holandés, cursará un máster de gestión deportiva en el Cruyff Institute, becado por EL PERIÓDICO

Sábado, 29 de octubre - 00:00h.

La vida de Alex Tello siempre ha girado alrededor del deporte. Desde los cinco años este apasionado culé había jugado a hockey sobre patines, hasta llegar a la OK Liga, la mejor competición del mundo, con el Cerdanyola. Hasta que en el 2008, con 22, se lesionó en la espalda mientras entrenaba. Descansó un par de semanas y volvió al frenético ritmo de entrenamientos y dos partidos cada fin de semana con el primer y el segundo equipo del conjunto vallesano. «Forcé tanto que al final terminé petando», reconoce gráficamente.

Decisión difícil

Los médicos le diagnosticaron un principio de hernia discal y le plantearon un dilema: o se sometía a una peligrosa operación que le podía reducir la movilidad de las piernas o se olvidaba del deporte de competición. Colgó los patines pero, fanático del deporte como es, decidió que quería que su vida siguiera orbitando alrededor de ese mundo. Continuó vinculado al hockey sobre patines (ahora es preparador físico del Cerdanyola) y se licenció en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. «Incluso cuando jugaba pensaba en estudiar porque en la OK Liga, a excepción de los que juegan en los tres o cuatro equipos más ricos, el resto tienen que trabajar de otra cosa».

En el Club Natació Barcelona, donde es técnico de running, fitness y actividades dirigidas, comprueba día a día que, pese a la crisis, los gimnasios siguen llenos. «La cultura del deporte está muy implantada y por eso creo que puede ser una muy buena salida profesional», explica.

Fue allí donde un día, mientras leía EL PERIÓDICO, vio la beca para deportistas que este diario y Sport ofrecían para el Master Internacional en Sport Management del Johan Cruyff Institute. «Me interesó, por encima de todo, por la sólida formación que ofrecen y su proyección internacional». Después de dos semanas de clase cree que ha acertado plenamente con su decisión. «Dan caña, pero vale la pena».

Además, para este culé esta oportunidad tiene un interés añadido: poder conocer al hombre que, cuando Alex empezaba a gatear, volvió al Camp Nou para cambiar para siempre el curso de la historia del Barça. «Él cambió el club de arriba a abajo. Estas dos décadas de éxitos y el peso que ha tenido y tiene en ellos la cantera no podrían entenderse sin Cruyff», sentencia.