Después de sumar un punto de 15 posibles las alarmas se han encendido en el Espanyol. La credibilidad de Mauricio Pochettino empieza a tambalearse, pero el técnico se ha mostrado muy seguro de sus capacidades. "No me siento cuestionado ni amenazado. Tengo fuerzas para sacar esto adelante. No soy de las personas que echan a correr ante las adversidades. No todo el mundo estaría preparado para lograrlo, pero yo si me siento así", ha dicho el entrenador del Espanyol.
El técnico ha reconocido el bache que atraviesa el equipo, pero se ha mostrado firme en todo momento, convencido de dar un vuelco a la situación en breve. "Para mí es un reto, es algo que vivo con muchas fuerzas", ha dicho Pochettino, que ha hablado con dirigentes de la cúpula blanquiazul, como Joan Collet y Germán de la Cruz. "Nadie me ha dicho nada de tiempo o de plazos. No me siento cuestionado ni amenazado", ha destacado el preparador argentino.
El entrenador blanquiazul ha remarcado que no tiene ningún miedo a una hipotética destitución y ha asegurado que no habría problemas para llegar a un acuerdo con el club si las cosas se siguen complicando. "Llevo muchos años aquí, quiero demasiado a este club. Si el presidente o el consejo dudan de mí, no van a tener ningún problema conmigo, más allá de que tenga contrato. En dos minutos lo solucionaríamos", ha comentado Pochettino, antes de subrayar que se ve con "mucha ilusión" para "revertir la situación".
El técnico ha insistido en que el equipo debe mantener la misma filosofía. Nada de cambios de estilo ni rupturas tácticas. "Tenemos que creer en lo que estamos haciendo. Por este camino tarde o temprano llegarán los resultados". Pochettino ha instado a la gente a tener la cabeza fría y ha lanzado un mensaje contundente: "Lo complicado es mantener el equilibrio cuando se siente la frustración y la impotencia de los resultados. En los momentos de dificultad es donde vemos a las personas".