Mauricio Pochettino no se va. El preparador blanquiazul, que tiene contrato hasta el 2014, quiere cumplir con lo firmado en su día. El técnico argentino se reafirmó, eso sí, en la necesidad de que el club, el consejo, el entorno, hagan una profunda reflexión sobre el futuro deportivo de la entidad porque considera que los objetivos no están claros. «El club tiene que unificar la línea, los criterios, e ir todos a una. La gente se merece total transparencia, comunicarles qué sucede y adónde se quiere ir. Yo no pediré nada que el club no esté en disposición de darme», afirmó Pochettino.
Información publicada en la página 48 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 10 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El técnico dijo comprender la decepción de los socios y accionistas por el deprimente final de Liga del equipo. «La gente no está contenta con lo que ha sucedido en el último tramo de la Liga, ninguno eludirá la responsabilidad; yo el primero, esta es la realidad. No hay que esconderse. Mea culpa», reflexionó Pochettino, que pidió otra vez al club que dé a conocer el libro de ruta deportivo para el próximo curso, sin darse cuenta de que Germán de la Cruz, el consejero responsable del área deportiva, en su escueta exposición realizada en la última junta de accionistas, dejaba claro que el proyecto deportivo de la entidad debía pasar en los próximos años por la venta de algún jugador y en la cantera, y que el complicado apartado económico primaba sobre cualquier parcela del club, incluida la deportiva.
En este sentido, el Espanyol no está en disposición de ofrecer a Pochettino un proyecto para apostar desde el primer día por la Europa League. Además, es imposible tener un proyecto deportivo serio a medio plazo cuando el club vive al día.
HOMBRE DE CLUB / ¿Pochettino aceptaría un proyecto con canteranos, futbolistas cedidos y jugadores que lleguen a Cornellà con la carta de libertad como hasta ahora? El míster respondió sin titubear: «Por supuesto. Si es esa la realidad del club, pues hay que afrontarla. La valentía no nos va a faltar. Será cuestión de arremangarnos por el bien del club. Claro que me gustaría jugar la Champions cada año. ¿Qué voy a pedir? Pues ganar todo. Pero soy un hombre de club y siempre hay que adaptarse a las situaciones reales del Espanyol».