O mucho cambian las cosas o el Tour del 2012 no pasará a la historia por la actuación de los corredores españoles. Con 12 etapas disputadas y más del 50% del kilometraje total liquidado, la representación española sigue sin sumar una sola victoria de etapa y con un único representante, Haimar Zubeldia, situado en el top ten de la carrera.
Tercero 8 Egoi Martínez entró en la fuga buena pero no pudo optar a la victoria en la etapa de ayer. EFE / YORICK JANSENS
Información publicada en la página 54 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 14 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La grande boucle, desde el 2006, se había acostumbrado a la lengua española, ya que se habían ganado consecutivamente todos los Tours hasta el del 2010, aunque esta última victoria haya sido retirada oficialmente a Alberto Contador por culpa del controvertido clembuterol. Pero si se coge el libro del Tour y se pasan unas cuantas páginas, más amarillentas que el maillot de Bradley Wiggins, hay que remontarse nada menos que a la ronda francesa de 1982 para encontrar una edición en la que la representación española tuviera nula actividad en la carrera. Desde entonces, en los 30 últimos años, siempre ha habido un ciclista peleando, al menos, por situarse en el podio.
En 1983, Ángel Arroyo y un jovencísimo Pedro Delgado recuperaron la fe por el Tour y por el ciclismo. El corredor abulense abrió la puerta del éxito para Perico que fue protagonista de la prueba y auténtico héroe del deporte español entre 1984 (ganó la edición de 1988) y 1990, que fue el Tour de la transición y de la simbólica cesión del testigo. Delgado comenzó a despedirse del triunfo y se evidenció que Miguel Induráin iba a ser su sucesor, incluso mucho más exitoso, con cinco victorias consecutivas hasta 1995. El Tour de 1996 también fue desastroso, por el hundimiento de Induráin. La edición de 1997 estuvo animada por Abraham Olano, mientras que 1998 fue un año para olvidar, sobre todo por el caos del dopaje y el caso Festina. En el imperio de Lance Armstrong (1999-2005) siempre hubo un español tratando de torpedear al tejano; primero, Fernando Escartín; después, Joseba Beloki (tres podios en París) y, finalmente, Paco Mancebo y Alejandro Valverde, aunque sí se significa el 2004 como deficiente en cuanto a la general.
Por lo tanto, no es este un buen Tour para los españoles. La situación se puede corregir un poco en los Pirineos, que comienzan mañana. Hay varias situaciones que sirven para excusar la mala actuación hasta el momento. La principal ha sido la mala pata, la poca fortuna y las caídas, que han obligado a Samuel Sánchez, que quería pelear al menos por el podio, a retirarse, y a situar a Valverde en un segundo plano. Pero es que de los cinco corredores convocados para los Juegos, tres han abandonado. Aparte de Samu, se fueron para el hospital José Joaquín Rojas (fractura de clavícula) y Óscar Freire (perforación pulmonar y fractura de costilla). Por si fuera poco, los dos equipos españoles, Movistar y Euskaltel, corren muy mermados. Al conjunto de Telefónica le quedan seis ciclistas de nueve y al vasco, cinco; imposible en estas condiciones efectuar cualquier control del Tour.
Los ausentes
Ayer, al menos, Egoi Martínez (Euskaltel) se coló en la fuga buena, aunque solo pudo ser tercero. Evidentemente, la ausencia de Alberto Contador se nota muchísimo, lo que confirman las figuras extranjeras. «Esta ronda francesa con la participación de Contador sería totalmente diferente», afirma Vincenzo Nibali, tercero de la general. Tampoco está Purito Rodríguez, que habría animado las llegadas en cuesta.
Sin embargo, no se esconde la preocupación de Eusebio Unzué, mánager del Movistar. «Cada vez cuesta más sacar corredores jóvenes». La cantera española está muy mal, la crisis tampoco ayuda, y cuesta encontrar a ciclistas prometedores menores de 25 años.