Los grandes perdedores en la pelea entre dos ex de la cantante Rihanna pueden ser Tony Parker y la selección francesa de baloncesto. El base de San Antonio Spurs ha decidido denunciar a los propietarios de la discoteca W.I.P. de Nueva York con 20 millones de dólares por daños y perjuicios; y es que existe el riesgo de que se pierda los Juegos de Londres por la lesión en el ojo derecho que se produjo el pasado 17 de junio cuando recibió el impacto de una botella en plena escaramuza entre los raperos Chris Brown y Drake.
"A petición de los Spurs, vuelvo a los Estados Unidos el 5 de julio. Voy a ver a un especialista en Nueva York con la esperanza de obtener el permiso de competir en los Juegos Olímpicos", ha comentado Parker en la web del club. El base, de 30 años y que podría haber marcado los de Londres como sus últimos Juegos, tuvo que someterse a cirugía ocular, llevar una lentilla especial en la retina y guardar reposo durante una semana después del incidente.
El jugador de San Antonio es el gran referente de los 'bleus', subcampeones de Europa, y uno de los deportistas más célebres de Francia, por lo que perderse los Juegos podría suponerle la pérdida de varios contratos publicitarios. De momento ya ha postegado su incorporación a la concentración francesa, que desde el pasado día 20 ha empezado los entrenamientos.
Los dueños del local neoyorquino creen que la demanda de Parker, no prosperará ya que consideran que no podían preveer que la escaramuza se iba a producir.