Era un reto exigente. Mucho. Y, sobre todo, una prueba de fortaleza mental. Y el Barça Regal la superó con nota. De la mano de un inspiradísimo Juan Carlos Navarro, que sumó 15 puntos en apenas 12 minutos, el equipo azulgrana recuperó su imagen más sólida y se impuso en la cancha del Valencia (64-80), para recuperar el factor pista y tomar la delantera en la elminatoria por 2-1.
Información publicada en la página 45 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 31 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Salvó el Barça una situación comprometida en la Fuente de San Luis y lo hizo a partir de la resurrección de su líder, de Juan Carlos Navarro, y eso le permitirá disponer de dos oportunidades de sellar su pase a la final, la primera mañana mismo también en la pista valenciana. «Navarro ha sido la clave», reconoció el técnico azulgrana Xavi Pascual.
Inédito en la serie frente al Lucentum Alicante en cuartos, Navarro apenas había jugado 17 minutos en los dos primeros encuentros frente al Valencia en el Palau Blaugrana. Pero ayer volvió a lo grande. Con 12 minutos de inspiración, pura delicatessen, destellos de su particular magia que contagiaron al resto del equipo y sirvieron para que sus compañeros recobraran la confianza.
CAMBIO RADICAL / Hasta su entrada en cancha, el Barça Regal parecía perdido. No daba Pascual con la tecla apropiada para controlar el partido. No había un hilo conductor. Faverani volvía a ser una pesadilla para la defensa (12 de sus 14 puntos llegaron antes del descanso) y el Valencia parecía en condiciones de abrir brecha (25-20, m. 13). Fue saltar la Bomba a la cancha y el Barça sufrir una mutación espectacular.
No fue solo la anotación del escolta azulgrana, que sumó siete puntos casi consecutivos. También sus tres asistencias y su juego chispeante, que abrió la defensa valencianista. De repente, todo empezó a encajar en los sistemas barcelonistas y, en cambio, el Valencia vivió un colapso inesperado.
A la estela de Navarro, el resto del equipo empezó a funcionar, especialmente los pívots, tanto Ndong como Vázquez, que entraron en el partido y afinaron su trabajo en defensa. Incluso se apuntó títimidamente Lorbek, a pesar de que aún sigue por debajo de las expectativas. Y solo faltó una mayor aportación de Eidson y Mickeal, que siguen sin tomarle el pulso a los encuentros, y volvieron a tener un mal día.
El resultado fue un rotundo parcial de 2-18 favorable a los barcelonistas que hizo saltar por los aires el guion inicial, después de que el Valencia controlara el primer cuarto.
Muy cómodo de repente sobre la cancha, el Barça se fue al descanso ya con una clara ventaja (30-40) y mantuvo la misma actitud en la reanudación, a pesar de que Pascual volvió a reservar a Navarro.
Tanto Huertas, más activo, como Sada, con un despliegue físico enorme (fue el máximo reboteador con 7 capturas), se encargaron de frenar la reacción momentánea de los valencianos (47-59, m. 30). Y, de nuevo, Navarro, con dos triples anotados de forma casi consecutiva, se encargó de acabar con las esperanzas del equipo de Perasovic, disparando las ventajas azulgranas en torno a la frontera de los 20 puntos.