Ganó el Madrid al Rayo (0-2), pero José Mourinho, el entrenador blanco, no estaba satisfecho con el juego de su equipo. No estaba crítico como en Sevilla, cuando enfureció contra sus jugadores, ni tampoco como en Getafe, donde también perdió el Madrid, pero fue dejando mensajes de cosas que le gustaron (pocas) y detalles que no le agradaron tanto (más de lo que imaginaba). "El equipo ha sido un equipo pero podíamos haber jugado mejor. La gente ha estado comprometida y eos es muy importante y nos ha permitido ganar sin problemas", ha asegurado el entrenador del Real Madrid.
Pero ese compromiso no se ha transformado en buen juego. "Todo ha sido extraño con lo de la suspensión y la situación ha sido complicada. Vienes a jugar, esperas tras estar concentrado y te vas sin saber cuándo juegas", ha reconocido el entrenador del Madrid, admitiendo, eso sí, que "los dos equipos estábamos en una situación igual". Luego, Mourinho ha expresado el catalógo de quejas. "Durante mucho tiempo de al temporada pasada estuvimos muy acertados y goleamos, pero en este momento no estamos jugando muy, muy bien. Podemos hacerlo mejor".
Fue ahí cuando Mourinho encontró la clave del problema: "No hay tanta confianza. No es el momento para preocuparnos por esa falta de acierto. El año pasado de tres ocasiones hacíamos tres. Ahora cuesta más. Controlamos el partido y eso es lo importante".