Sin que nadie le preguntase sobre ello y justo tras decir que el Madrid no habla de esas cosas, José Mourinho ha lamentado que el árbitro no señalara un penalti en el área del Barcelona. "Para mí ha sido un gran partido, pero el Real Madrid es un club señor y no se puede hablar de penaltis no señalados", ha dicho el técnico blanco en la rueda de prensa posterior al clásico. A continuación ha señalado que la filosofía del club madridista es no denunciar errores arbitrales y tiene que actuar en esa dirección. "Hay que seguirla y me tengo que adaptar a ello, aunque a mí lo que me gusta es la verdad", ha añadido 'Mou'.
Más tarde ha vuelto a incidir sobre el perjuicio que le ha causado Delgado Ferreiro al no pitar un penalti sobre Özil, aunque en ningún momento ha entrado en la jugada concreta. "Hoy me quedo con un gran partido y un buen árbitro, que ha pitado bien y que en un momento determinado ha tenido un fallo muy importante, como también los tienen los jugadores y yo mismo", ha afirmado el entrenador del Madrid, que ha comenzado diciendo que el encuentro ha tenido "todo lo que le gusta a la gente. La gente ha estado despierta, ha disfrutado mucho con el partido y a lo mejor ya piensan en otro en la Copa del Rey o en la Champions".