José Mourinho no ha buscado excusas para la derrota del Madrid en Getafe. Mejor dicho, no ha excusado a los jugadores, a los que ha hecho cargar con las culpas por no aplicar lo que trabajan con él a lo largo de la semana. "El Real Madrid ha estado muy mal, inaceptable", ha resumido el técnico portugués, muy enfadado por los errores de su equipo al defender jugadas a balón parado.
Las declaraciones de Mourinho sobre el partido del Madrid ante el Getafe ATLAS
“Hemos trabajado más que nunca la organización defensiva en ese aspecto y si no lo hemos hecho más es porque no hemos tenido tiempo, pero a nivel de organización no tenemos nada más que mejorar”, ha dicho 'Mou', eximiendo al cuerpo técnico de cualquier responsabilidad en la preparación de las jugadas de estrategia. “Ahora bien, si algún jugador no cumple con su misión es algo que está fuera de mi control. Reconozco que tanto el gol del día del valencia como el primero de este partido eran evitables”.
Las palabras pronunciadas en la sala de prensa han sido las primeras de Mourinho tras el pitido de Pérez Lasa. Ha pasado por la sala de prensa antes de hablar con sus jugadores. “No ha habido 'feedback' en el vestuario, no he hablado con nadie y por tanto no quiero analizar con vosotros algo que no he comentado siquiera con los jugadores”, ha explicado. “Ha sido un encuentro inaceptable. El resultado no ha sido una sorpresa para mí en función de lo que estaba viendo. Estamos a cinco puntos del Barcelona y podíamos estar a seis”, ha recalcado el técnico, muy crítico. “Es un mal comienzo de campeonato, sin duda. Pero el primer partido fue diferente. Empatamos, pero merecimos ganar. Este partido no, ha sido horrible.
El colegiado se ha librado esta vez de las críticas de 'Mou', aunque no ha dejado de hablar de él. “Solo he escuchado que ha habido mano de Colunga en la jugada del segundo gol, pero me da igual porque con mano o sin ella la victoria del Getafe es merecida”, ha reconocido el preparador madridista, descontento por la expulsión de Coentrao del banquillo: “El árbitro acusa a Fabio de unas palabras que no ha dicho”.