Con la Liga en el bolsillo, José Mourinho no ha tardado en comenzar a pasar facturas. En una entrevista publicada ayer por el diario ABC, el entrenador del Madrid viene a acusar de cínico a Pep Guardiola por vender una imagen de sí mismo que no es real y defiende que el juego desplegado esta temporada por el equipo blanco ha sido superior al del Barça.
Información publicada en la página 48 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 07 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Conozco a Guardiola desde que era jugador y yo ayudante. Guardo de él un recuerdo muy bueno. Después la vida cambia, las personas cambian. Es muy diferente ser jugador a ser entrenador», dice el técnico portugués en torno a la figura del todavía entrenador azulgrana, a quien critica con dureza: «Lo que no es normal es vender una imagen de perfección y después, al final, ninguno es perfecto. Yo nunca he vendido una imagen de perfecto, nunca he intentado esconder mis defectos. Sin embargo, hay gente que tiene una personalidad diferente, la esconde pero al final el tiempo se encarga de demostrarlo todo. Ni en el fútbol ni en la vida, nadie es perfecto».
JUEGO BONITO / También aprovecha, ahora que ha logrado arrebatar la Liga al Barça al cabo de tres temporadas, para desprestigiar la idea de fútbol desarrollada por el conjunto catalán y su entrenador. «A mí me encanta el juego bonito del Real Madrid. No me gusta el desgaste del adversario por la posesión del balón. Me gusta el fútbol directo, dinámico, rápido, intenso, de transiciones fuertes. Me gusta un fútbol de técnica específica, de una condición física y psicológica adaptada a este estilo. Me encanta el fútbol que ha hecho el Madrid. Tenía puntos de comparación con el Oporto que ganó conmigo la Liga de Campeones y Copa de la UEFA», afirma Mourinho, por cuya cabeza no pasa dar un paso como el que va a dar Guardiola: «Si hoy yo digo que estoy cansado y dejo de entrenar para siempre, mi carrera sería perfecta. Gané todo lo que tenía que ganar, en los países más importantes... Lo importante no es entrenar o jugar en el Madrid. Entrenar al Madrid ha sido y seguirá siendo el trabajo más difícil de mi carrera».
No deja de sacar pecho por haber acabado con el glorioso ciclo barcelonista, pero asegura, pese a que esa era la obsesión de Florentino Pérez, que no es el gran motor de su carrera profesional. «No tengo como objetivo de vida ganar al Barcelona. También he perdido con el Barça y no me duele más que hacerlo con el Bayern. Y ganar al Barça no me da más placer que ganar al Bayern la final de Champions que gané», asegura el técnico portugués, que destaca, no obstante, la trascendencia de haber ganado esta Liga: «En los últimos tres años le ganamos la Champions (con el Inter) y con el Madrid le ganamos la Copa, que no se conseguía desde hacía mucho. También ellos nos ganaron algunas cosas en estos dos años, pero ganar la Liga era muy importante para romper el ciclo de ellos. Era necesario para el Madrid, como club más importante de la historia, no permitir que este dominio nacional se pudiera acentuar».