El fichaje de Luka Modric por el Real Madrid se ha hecho de rogar, pero una vez anunciado, apenas 12 horas después de la derrota blanca en Getafe, todo ha ido muy deprisa. El jugador ha sido presentado este medio día en el Bernabéu, ante unos centenares de aficionados, y se ha ofrecido a Mourinho para jugar la vuelta de la Supercopa este miércoles. “Estoy preparado para jugar ya contra el Barça”, ha dicho el centrocampista croata antes de conocer a sus compañeros en el entrenamiento de la tarde.
"Me gusta jugar un fútbol técnico. En el centro del campo puedo jugar en todas las posiciones, pero mi nuevo entrenador decidirá dónde quiere aprovecharme. Estaré contento de jugar donde él decida". Modric, que sigue la estela de jugadores croatas que recalan en el Madrid (como antes Prosinecki, Suker y Jarni, se mostró feliz por poner fin a un largo fichaje. “Ha sido un proceso largo pero al final he podido venir. Es un honor y un orgullo estar aquí, en el mejor club del mundo. Estoy contento y emocionado de estar aquí, deseando entrenar y jugar", ha explicado el nuevo dorsal 19 del Madrid, que ya sabe que se cambiará entre Albiol e Higuaín.
Para Modric el anuncio de esta mañana es el fin a un duro mes. “Han sido momentos difíciles para mí. Estuve casi un mes sin entrenar con el equipo, y ahora estoy feliz y aliviado. Este el mayor reto de mi carrera deportiva. Tengo todo lo que necesito: el mejor entrenador del mundo, los mejores jugadores, para empezar a mostrar y a disfrutar de mi fútbol". Sin embargo, no guarda rencor al Tottenham. “Le estoy agradecido He pasado allí cuatro fantásticos años, en los que he disfrutado de cada momento. Quiero dar las gracias a todas las personas que han facilitado mi vida y la de mi familia. Esta es una nueva página en mi vida. No hay ningún tipo de rencor hacia ellos, se diga lo que se diga. Solo hay gratitud hacia el Tottenham". El club londinense pagó 27 millones de euros al Dinamo de Zagreb en el 2008. Tras cuatro años en White Hart Lane, el Tottenham lo vende ahora por 35 millones más 7 variables, un negocio redondo.
El croata, a punto de cumplir 27 años, saltó al césped del Bernabéu junto a su pareja y su hijo, que disfrutó dando patadas al balón en semejante escenario. “La primera noticia del interés del Madrid me llegó antes de la Eurocopa. Cuando supe que el Madrid se había fijado en mí, el resto dejó de interesarme”, ha asegurado, confiado en integrarse pronto en el grupo. “Me gusta jugar un fútbol técnico. He jugado en el centro del campo, pero puedo hacerlo en todas las posiciones. Mi entrenador decidirá dónde quiere aprovecharme. Estaré contento de jugar donde él decida”, ha explicado Modric.
El nuevo fichaje blanco ha afirmado haber visto los tres partidos oficiales del Madrid de esta temporada (un empate y dos derrotas) y ha llamado a la calma. “No es importante cómo se empieza, sino cómo se acaba. Faltan muchos partidos todavía, en todas las competiciones. Lo importante es terminar bien. El objetivo es ganar títulos con el Real Madrid: la Champions, la Liga, la Copa", ha enumerado la estrella croata, que tiene como ídolos de juventud a Boban y Totti.