Los argentinos se quedaron sin ver al Lionel Messi genial de los últimos partidos con la celeste y blanca. La Pulga estuvo ausente en Lima. Argentina se llevó un angustioso empate en Perú (1-1) y mantiene su liderazgo en las eliminatorias sudamericanas de Brasil 2014. La prensa peruana dijo que las «brujerías» a las que fue sometido el astro del Barca tuvieron efecto y que los locales pudieron anularlo sin recurrir a la violencia. «En estos partidos se dan todo tipo de trabas. Por eso, fue un encuentro feo: hubo más lucha que fútbol. Así lo plantearon ellos», se quejó el mejor del mundo, que hoy volverá a los entrenamientos con el Barça.
Información publicada en la página 43 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 13 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Messi lamentó a su vez el deplorable estado del campo de juego que hizo difícil dominar el balón. «Lo más positivo es que no se perdió. Sabemos que cuando salimos afuera cuesta más y por eso hay que destacar el valor del empate», dijo. Leo sabe que siempre hay una revancha. «Ahora viene Uruguay y no se nos pueden escapar los tres puntos, tenemos que seguir por el buen camino. Lo tenemos que ganar sí o sí».
En 1985, durante las eliminatorias del Mundial de México, Diego Maradona sufrió una marca feroz de Luis Reyna, quien no le dejó tocar la pelota. Cuando el capitán argentino se escapaba, no dudaba en derribarlo. Esta vez, Sergio Markarian, el entrenador peruano, no ordenó a sus jugadores que linchasen a Messi. Decidió que dos y hasta tres peruanos le vigilaran de cerca. Y así lo anularon. La agresión provino, en cambio, de las tribunas y la prensa, pero es difícil, casi imposible, pensar que Leo se sienta intimidado por eso.
«Sin energía, desconocido, una versión de Lionel Messi que parecía haber quedado archivada. Anoche no mostró nada de su magia, estuvo casi ausente. Cuesta explicar cómo tanta belleza que suele regalar no se pudo ver en esta ciudad. Porque ni siquiera sufrió la rudeza rival», señaló el diario La Nación.
«ES HUMANO» / Más allá de la hostilidad de los anfitriones, que llegó hasta la misma puerta del hotel donde se alojaban los argentinos, y del pertinaz marcaje; haciendo la salvedad de que el terreno pareció no apto para el juego, Argentina volvió a demostrar el alto grado de dependencia que tiene de La Pulga. Y si Angel Di María tampoco desequilibra, el equipo carece de variantes. Y su defensa es muy vulnerable.
Sabella se mostró conforme con el resultado. Cuando le preguntaron por Messi dijo: «Si no pudo rendir como el partido pasado es porque es humano como todos nosotros. No pudo jugar de modo perfecto, como lo hace casi siempre».