Con un gol en la primera parte, Higuaín quiso centrar y le salió un golazo imponente (m. 12), y otro en la segunda, Cristiano Ronaldo marcó con sencillez (m. 68) un penalti cometido sobre Özil, el Madrid liquidó el partido contra el Celta (2-0). No pasó muchos problemas, a pesar de que Iker Casillas tuvo que intervenir en un par de acciones con mucho acierto para frenar las acciones del conjunto gallego. El Madrid reestructuró su defensa con la presencia de Sergio Ramos como lateral derecho, mientras Pepe y Varanne formaban el eje de la zaga, dejando Mourinho a Essien como lateral izquierdo para tapar las bajas de Coentrao, Marcelo y Arbeloa.
Jugó también Kaká de titular. Pero solo duró 45 minutos sobre el terreno de juego porque el técnico blanco lo sustituyó en el descanso. Entró Di Maria para suplir al brasileño. En el once inicial, Mourinho apostó por reunir a Modric con Xabi Alonso, Özil y el propio Kaká, pero esa apuesta no duró demasiado. El Madrid no tuvo problemas para ganar el partido. Pero no fue su mejor encuentro. Estuvo sin mucha chispa, aunque cuando necesitó supo acelerar para llevarse los tres puntos.