Mourinho no cambió el destino del Madrid en Alemania, donde el conjunto blanco volvió a consumirse, preso de sus errores y de su falta de pegada. El Borussia de Dortmund pasó por encima de un equipo que dio la cara en la primera mitad, pero que luego pareció cogido con alfileres e incapaz de responder cuando el fuego alemán se intensificó. Entonces apareció Casillas para evitar la goleada. El meta blanco se desesperó al ver cómo un error de Pepe abría el camino del triunfo alemán (2-1) que acogotó a un Madrid sin respuesta. La derrota deja segundo de grupo a los blancos que se obligan a vencer al equipo alemán en 15 días, pero tuvo suerte en esta jornada porque el Ajax, en el otro partido del grupo, venció al City (3-1).
Sven Bender, jugador del Borussia Dortmund, dispara ayer ante las miradas de Ronaldo, Pepe, Varane y Casillas. AFP / ODD ANDERSEN
Información publicada en la página 50 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 25 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La maldición continúa. El salto de calidad para ganar en tierras alemanas, donde el Madrid sigue sin hacerlo desde la temporada 2000-2001, tampoco en la vigesimocuarta visita de los blancos, esta vez con Mourinho, que vio cómo su equipo se fue diluyendo a medida que perdía de vista el encuentro. Respondió de salida, se encontró con la lesión de Khedira a los a los 18 minutos y perdió cualquier referencia porque sin su salvavidas en el centro del campo esa parcela quedó para Modric, más ofensivo y menos fuerte que el alemán, y Xabi Alonso.
NI CON UN GRAN CASILLAS / Por ahí se descosió el Madrid, pese que Özil y Di María intentaron mantenerlo a flote con el objetivo de enfriar el infierno alemán, pero no fue suficiente porque a los blancos les faltó consistencia y, sobre todo, pegada. El Borussia dio un paso atrás al comprobar que su rival se metía en el encuentro. Sin embargo, ante el dominio de los de Mourinho, el equipo alemán subió líneas, presionó y comenzó a crecer. Kehl puso a prueba a Casillas con un disparo raso (m. 12). El mismo jugador repitió al filo de la media hora y Casillas respondió con una parada magistral. Para entonces, el Madrid escribía ya los primeros renglones de su derrota.
De ello se encargó Pepe, que regaló un balón en el centro del campo de manera incomprensible. El regalo lo recibió encantado Götze, el mejor jugador del Borussia. Entregó el balón a Lewandowski, para que el delantero polaco batiera a Casillas (m. 36). Antes de que se pasara del lamento al drama un gran pase de Özil sirvió para que Ronaldo levantara el balón ante la salida del portero alemán (m. 38). Del mal, el menos porque el Madrid se iba al descanso con un tesoro superior a sus prestaciones. Peor le fue en la segunda mitad. A todos menos a Casillas, que volvió a demostrar que es lo más seguro de una defensa de la que muchos alardean y que ayer quedaba en evidencia ante el empuje alemán.
ZARPAZO ALEMÁN / Casillas evitó males mayores con dos intervenciones espectaculares en tan solo tres minutos. Con el Madrid perdido, el Borussia dio el zarpazo definitivo. Fue un centro de Götze desde la derecha que rechazó Casillas y que Schmelzer remató con la izquierda. El balón se coló por debajo de las piernas de Pepe (m. 64). Lejos de encontrar algún tipo de respuesta, el Madrid comenzó a quemarse en la caldera alemana y se limitó a colgar balones al área rival. Ni Ronaldo pudo rescatarlo ni mucho menos la entrada de Higuaín por Benzema.
Aún pudo ser más grande el agujero porque un error de Modric provocó un contraataque que terminó en un ligero empujón de Pepe a Götze dentro del área (m. 77). No hubo más porque el Madrid se abrasó en su alocado intento por un empate que ni mereció y que le condena a no despistarse más ante este mismo rival, que le ha arrancado el liderato del grupo.