La final de la Liga de baloncesto promete emociones, más incluso de las muchas que se han vivido ya en las dos primeras entregas. El Madrid devolvió ayer el golpe al Barça Regal en el Palau Blaugrana, se impuso en el segundo partido por 69-75, con una eficacia fuera de lo común en los triples (11 de 17, un 64% de acierto) e igualó a uno la serie. Pero el Barça dio un paso adelante en su juego, ofreció una imagen mucho más convincente y demostró que está en condiciones también de arrancar una victoria en Madrid, a donde se traslada la final para los dos próximos encuentros.
Información publicada en la página 68 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 09 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Fue un partido enorme. Y, curiosamente, siguió un guion parecido al del primero. El miércoles fue el Madrid el que ofreció su imagen más consistente. Y perdió. Ayer fue el Barça el que se mostró superior en el global. Pero acabó por ceder el triunfo con alguna polémica en una decisión arbitral, que solo harán que añadir más salsa a la final. Esa acción más polémica, un tapón de Mickeal a Carroll precedido de un empujón de Tomic, con 68-70 en el marcador, que los árbitros castigaron con tiros libres para los blancos permitió al Madrid estirar a cuatro puntos la ventaja a 48 segundos del final.
Sería injusto, en cualquier caso, cargar el triunfo del Madrid a esa jugada. Una racha increíble de cuatro triples seguidos fue lo que cambió el guion de un partido que tenía claro color azulgrana a seis minutos (65-56) tras otro triple de Lorbek.
Esos cuatro triples, dos de un letal Sergio Rodríguez, posiblemente en el mejor momento de su carrera, uno de Mirotic y otro de Carroll sirvieron para firmar un parcial de 1-14 en tres minutos para los madridistas y colocó al equipo de Laso por delante (66-70, m. 38) en la situación idónea para dar un golpe letal.
A pesar de la derrota, la imagen del Barça salió también fortalecida a nivel colectivo, a pesar de que entre seis jugadores (Sada, Wallace, Ingles, Eidson y Rabaseda) solo sumaron cinco puntos. La desaparición más preocupantes es la de Eidson, que hizo 0 de 5 en tiro.
No puede negarse, en cualquier caso, el efecto positivo del triple de Marcelinho Huertas en la actitud del equipo. Empezando por el propio base brasileño, el equipo azulgrana saltó a la cancha con una mentalidad mucha más agresiva.
LORBEK, COLOSAL / Esa inyección de adrenalina actuó para bien en Huertas, que se aplicó con mucha más determinación a la hora de mirar a canasta. Pero tuvo un efecto colosal en Lorbek, autor de 22 puntos y 5 rebotes, que sostuvo al equipo durante tres cuartas partes, y a quien se echó de menos en el tramo final, reservado algunos minutos por sus cuatro faltas personales. El Barça guardó mejor el balón cerca del aro, limitando las segundas opciones que el Madrid supo aprovechar tan bien en el debut, con Vázquez haciendo un despliegue físico impresionante.
Fue un partido áspero, mucho más intenso física y mentalmente que el del miércoles. El Barça se encargó de subir el listón a nivel defensivo. También se aplicó con más carácter. Pero el Madrid consiguió igualarlo, sobre todo en el tramo final. La seriedad defensiva del Barça fue la que le permitió acariciar el triunfo después de conceder solo nueve puntos y tres canastas en juego en el tercer cuarto y abrir brecha (56-49). Pero al contrario del primer día, el Barça perdió el paso en el tramo decisivo, descolocado por los triples del Madrid y cedió una victoria que deja ahora la iniciativa al conjunto de Pablo Laso.