La novedad Con 24 años, su sigilosa ascensión ha sido irresistible. Europa lo ha descubierto tarde.
Información publicada en la página 52 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 30 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La confirmación Repite candidatura entre los elegidos gracias, sobre todo, a su excelente Eurocopa.
La fiabilidad Siempre entre los grandes: fue quinto clasificado (2008) y tercero (2009, 2010 y 2011).
El otro gran candidato Mejor jugador de la Eurocopa. Mejor jugador de Europa. Otra vez aspira a la cima.
El favorito Lleva tres años besando un balón dorado. Si lo hace de nuevo en enero, será el único.
Cada año, un amigo de Leo, el dueño del Balón de Oro desde hace tres años (2009, 2010 y 2011), se une a la fiesta que organiza en Zúrich cuando besa tan dorado y preciado esférico. Xavi e Iniesta ya son clásicos invitados, pero Piqué, que se incorporó el año pasado y repite en este, y ahora Sergio Busquets, se subirán a ese avión privado que sale en invierno desde el Camp Nou camino de la cima del fútbol. Ahí anda instalado, y sin ganas de moverse, desde hace casi un lustro Leo Messi, el tímido joven rosarino que está haciendo temblar los cimientos de la historia del fútbol.
No respeta a nadie. Ni a Cruyff, el primero que se llevó a su casa tres Balones de Oro (1971, 73 y 74), ni repara en el recuerdo de Michel Platini, el primero que lo hizo de forma consecutiva (1983, 84 y 85) ni tiene piedad tampoco del más moderno, el holandés Marco van Basten (1988, 89 y 92). Pero Messi no conoce los libros ni vive del recuerdo. Entró tímidamente, como es él, en tan selecta lista en el 2006 (acabó en el puesto 20º con tan solo dos puntos) justo cuando Cannavaro, capitán de Italia, era faro del fútbol. Desde entonces, su ascensión ha sido imparable. En el 2007 ganó Kaká (Milan) y Messi fue tercero (255 puntos). En el 2008, Ronaldo (Manchester United en aquella época) tuvo su efímero año de gloria y Messi acabó en segundo lugar, recolectando 273 puntos.
Dictadura 'messiánica'
Voló entonces Messi en el cielo de Roma para abatir al United de Ronaldo en la final de la Champions y emprender el viaje hacia la leyenda del Barça de Guardiola, al que no se le adivina fin, tampoco ahora con Tito en el banquillo. Desde aquel glorioso mayo del 2009 vivido por el barcelonismo, prólogo de un año irrepetible (seis títulos de seis posibles), Messi ha establecido una dictadura en el Balón de Oro. No solo destronó a Ronaldo sino que cada año ha aumentado la diferencia con la estrella madridista, deprimida porque no encuentra antídoto alguno para desactivarlo. Y cuando no gana Messi, aparece Iniesta para llevarse el trofeo al mejor jugador de Europa, según la UEFA, como ocurrió este pasado verano ante la complicidad del argentino. Y la cara de asombro y enfado de Ronaldo recorrió todas las televisiones del planeta.
El 'oasis Neymar'
Ayer, con la lista oficial de los 23 nominados, la revista France Football y la FIFA, que tutelan conjuntamente el premio desde el 2010, demostraron el dominio de los dos grandes clubs españoles: seis jugadores del Madrid, el más representado, y cinco del Barça, el segundo, devastando así el recuerdo del Chelsea, el actual campeón de Europa. Solo Drogba, que vive sus lujosos días finales en China, representa el triunfo blue, mientras Neuer, el meta alemán, delata que el Bayern Múnich, el finalista de la Champions, tampoco dejó legado alguno.
Hay más porteros (3) que defensas (2), no hay ningún lateral, apenas siete centrocampistas -y tres son del Barça (Xavi, Busquets e Iniesta)- y 11 delanteros. Pero no hay mejor academia de formación en el mundo que La Masia (los cinco nominados se han criado a la sombra del Camp Nou). Y solo el regate atrevido e imaginativo de Neymar se hace oír desde la otra punta del mundo, desde Brasil. El fútbol pertenece a Europa y a la Liga: 12 estrellas, incluido el Tigre Falcao, se pueden ver cada semana aquí, el país donde habita el genio Leo.