Joaquín lo hizo todo en La Rosaleda. Lo malo, falló su segundo penalti consecutivo en menos de una semana, y lo extraordinario con un gol que abatió al Milan (1-0) y alimenta el sueño del Málaga en Europa porque ha sumado los nueve puntos en juego. Una verdadera exhibición del equipo de Manuel Pellegrini, que aprovechó las tres ausencias capitales en el conjunto italiano: el portero Abbiati, el defensa Abate y el centrocampista holandés De Jong, El Málaga, que vive una época dulce, con una afición entregada, comenzó a quitarse el nerviosismo pasados los primeros 20 minutos del encuentro.
Cuando Isco entró en acción, el Málaga entró en otra dimensión. A partir del ingenio de Isco y la magia de Joaquín, el equipo andaluz volvió a controlar el encuentro ante un gris Milan. Tuvo que fallar Joaquín un penalti para que en la segunda mitad llegara la reacción. Un excelente pase de Iturra buscando el desmarque del exdelantero del Valencia premió el fútbol del Málaga, uno de los grandes en este inicio de temporada de la Liga de Campeones. Tres partidos, tres victorias. Lo nunca visto.