Más cosas no le pudieron pasar en menos tiempo. A Alex Song, el segundo y último fichaje del Barça de Tito, el día uno en el Camp Nou se le estiró de tal manera que lo arrancó a las nueve y media de la mañana, posando para los fotógrafos junto al gigantesco escudo del club que escolta las oficinas de la entidad, y lo terminó de madrugada, ya en el vestuario del Camp Nou conociendo a sus nuevos compañeros. No iba solo Song, ese poderoso centrocampista defensivo que ha exigido Tito para tener centímetros, músculo y, además, pase. Iba siempre con Cesc, su viejo amigo en el Arsenal, la otra cantera de la que extrae jugadores, pagando fortunas, el Barça.
Información publicada en la página 309 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 21 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Iba siempre Song con Cesc. Y durmió también con Cesc. Literal. Su primera noche en Barcelona fue en el domicilio del dueño del cuatro del Barça. Desde el primer momento, ha querido empaparse de la cultura azulgrana. Y para ello nadie mejor que Cesc, un niño que tuvo que marchar a Inglaterra con 16 años para lograr ser repatriado siete años más tarde.
Buena calidad muscular
«A Cesc lo conozco muy bien, de hecho ayer dormí en su casa y me explicó un poco cómo es la vida en Barcelona», confesó el jugador camerunés, de 24 años, a Barça TV tras completar una primera jornada llena de actos. Por la mañana, foto y revisión médica. «Tiene un porcentaje de grasa bajísimo y muy buena calidad muscular. No se le conocen lesiones musculares desde que tenía 17 años. Esto es una buena noticia», reveló Ricard Pruna, el médico del equipo, tras estudiar cientifícamente el cuerpo de Song.
Después, un par de horas de asueto para almorzar y, de nuevo, a las oficinas para entrar en el despacho del presidente Rosell y rubricar su contrato con el club. «Cesc me ayudará mucho, está bien para tener un amigo en el equipo», aseguró Song, el inquilino de Cesc, la persona que mejor le puede abrir puertas en un club de esta magnitud.
«Es fantástico formar parte del mejor equipo del mundo», dijo el camerunés antes incluso de hablar con Tito. «Siempre quise jugar con el Barça y con los mejores del mundo, como Cesc, Messi o Iniesta...» añadió luego, poco antes de sumergirse en el templo azulgrana para pisar su hierba por vez primera. Lo hizo en la presentación oficial. Fue el segundo en aparecer tras Jordi Alba, el primer fichaje, luciendo el 25 a la espalda (de momento). Y no jugó ni un minuto del Gamper.
«Quiero luchar por un puesto en el equipo», afirmó Song, la nueva sombra de Cesc.
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