NOTA: En el argot televisivo se entiende por spoiler al revientachistes, es decir, el que rompe el encanto de la sorpresa final, ya que lo descubre antes de poder disfrutar de toda la trama. Esto se podría aplicar al final de House, popular serie estadounidense cuyo último episodio se ha emitido esta madrugada, simultáneamente en EEUU y España (por el canal de pago Fox). ¿Qué ha pasado en el adiós del genial, misántropo y misógino doctor House? No es un secreto, ya que se ha visto en EEUU, y en España los abonados de Fox; pero para todos aquellos housemaniacos que no han madrugado, o no tienen tele de pago y quieren disfrutar con sus ojos del final, hasta aquí pueden leer. Para ellos, todo lo que se escribe a partir de ahora es puro spoiler.
Una casa en llamas en la que se encuentra atrapado un alucinado doctor Greg House que, en estos últimos momentos de su vida, rememora toda la bilis que ha sembrado. Así, con una serie de flashbacks de corte biográfico, empieza la última entrega de la serie protagonizada por el actor Hugh Laurie. Esta típica solución argumental permite recuperar algunos de los personajes y actores que han pasado por la serie, y que, como en un gran juicio final, devuelven a House toda la amargura que este ha destilado. Así, reaparecen el difunto Lawrence Kutner (el actor Kal Penn) y Amber Volakis (Anne Dudek), su exnovia Stacy Warner (Sela Ward) y Allison Cameron (Jennifer Morrison). A destacar que la doctora Lisa Cuddy (Lisa Edelstein), que llegó a ser pareja estable del inestable House -antes de que él casi la matara-, no aparece en este final... igual tampoco acabó la actriz muy bien con los productores de la serie.
Tras los recuerdos de rigor, la casa en llamas estalla en mil pedazos y los excompañeros de House olvidan su vitriólico carácter y le rinden tributo en un sentido funeral. Pero como también suele ser un clásico en este tipo de finales, la muerte de House es la última broma macabra del maquiavélico galeno: se ha salvado en el último momento, pero ha conseguido dejar cerrada su anterior vida y profesión. Nace así un nuevo House, pero mantiene al viejo amigo: el doctor se presenta ante un alucinado doctor James Wilson (Robert Sean Leonard), al que le propone huir juntos e iniciar una nueva vida. Más o menos larga, dado la precaria salud de Wilson.
En resumen, House no muere, Wilson, en este último episodio, tampoco. Y ambos salen de escena con dos pepinos de motos hacia una puesta de sol en plan Easy Rider (Buscando mi destino), pero con la música de Enjoy Yourself (It's Later Than You Think) de telón de fondo. Un clásico de 1949 -que han cantado desde Doris Day a Bing Crosby- para un final aún más clásico y azucarado. Quizás demasiado para lo que se esperaba del pérfido House. Por suerte, siempre nos quedará su lupus.