No es frecuente que una estrella de la NBA proclame su admiración por otro deportista; en realidad, no es frecuente que ningún deportista norteamericano exprese un entusiasmo explícito por un colega de otro continente y de otra disciplina, imbuidos en general por el egocentrismo del país. Pero Steve Nash, sudafricano de nacimiento (Johannesburgo, 7 de febrero de 1974), canadiense de adopción y futbolero de cuna (su padre, su hermano y su hermana lo practican), ha roto con ese hábito general. Su ídolo es Leo Messi. Y en homenaje al mejor jugador de fútbol del planeta ha elegido llevar el número 10 en la camiseta que lucirá a partir de ahora, la de Los Ángeles Lakers.
Información publicada en la página 54 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 13 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El argumento de Nash debió sorprender a la concurrencia que asistió a su presentación con el club angelino. Más todavía debió sorprender la frase que utilizó para explicar el motivo por la elección del dorsal, poco significativo en el básquet estadounidense. Nash quiso el 10 porque ese es el número que distingue al cerebro de un equipo de fútbol, al jugador más técnico, al más carismático, a los mejores... Posiblemente desde que lo luciera Pelé, y luego Maradona, y luego Messi. Es el particular homenaje a los dieces, personificado en Leo. Incluso el que llevó Ronaldinho, a quien visitó en Nueva York en la gira estadounidense del Barça en el 2006. «No importa si Ronaldo hace 6.000 abdominales, nunca será mejor que Messi», proclamó Nash, que nombró a Leo como estandarte principal de un grupo de jugadores en el que figuran -también los citó- Zinedine Zidane y Glenn Hoddle, el 10 de su equipo preferido: el Tottenham. El base canadiense posee acciones del club londinense y preside el Vancouver Whitecaps de su país.
La función del cerebro futbolístico se asocia a la indispensable virtud que debe tener un base como director de juego. El cambio de número desprende también un punto de sencillez de Nash, que ha renunciado al 13 que ha convertido en emblemático en los Phoenix Suns. Ese ha sido el club de su carrera, desde que le eligiera en la primera ronda del draft de 1996, excepto un breve paréntesis en los Dallas Mavericks.
Ocho veces 'all star'
«Nunca imaginé que un día jugaría aquí», añadió Nash, que a sus 38 años no tuvo reparos en confesar que «odiaba» a los Lakers, histórico rival de los Suns en la Conferencia Oeste. Esa barrera insuperable para luchar por el título no impidió al playmaker ser distinguido dos años como MVP ni jugar ocho veces en el all star. Un contrato de tres temporadas y 27 millones de dólares han vencido su aversión a Los Ángeles.
En una confirmación de la fascinación que genera Messi, la cadena de televisión ESPN eligió al azulgrana como el mejor deportista internacional de la temporada. ¿A quién ganó? De nuevo a Cristiano Ronaldo. Pero también a Novak Djokovic, quien la semana pasada perdió su condición de número 1 mundial ante Roger Federer.