Peor debut, imposible. Así de mal empezó ayer la segunda etapa de Louis van Gaal al frente de Holanda, que encajó una dolorosa goleada ante Bélgica en Bruselas (4-2). El combinado orange empezó frío, supo reaccionar (remontó para ponerse 1-2), pero acabó sucumbiendo en una mala segunda mitad. El extécnico del Barça, que dejó en el banquillo a Afellay, que no jugó un solo minuto, tiene el gran reto de hacer olvidar el rotundo fracaso de la Eurocopa (Holanda se fue para casa en la fase de grupos con tres derrotas en tres partidos) y clasificar a los actuales subcampeones del mundo para el Mundial de Brasil 2014. Por lo visto ayer, Van Gaal tendrá bastante trabajo.
Información publicada en la página 308 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 16 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
También lo tendrá la Rusia de Fabio Capello, que tampoco tuvo un buen estreno. El técnico italiano, tras la aventura con Inglaterra y su marcha a pocos meses de la Eurocopa, debutó con un flojo empate ante Costa de Marfil. Al igual que Van Gaal, el reto del entrenador italiano es devolver el esplendor al vetusto fútbol ruso, que también pasó sin pena ni gloria por la reciente Eurocopa tras, eso sí, un prometedor debut ante la República Checa que luego se quedó en nada.
Tampoco brilló la nueva Francia de Didier Deschamps, que tampoco pasó del empate (0-0) ante Uruguay. Sin embargo, el trabajo del nuevo seleccionador francés es doble ya que a la obligación de devolver al combinado bleus la gloria perdida en el terreno de juego, también busca devolver el orden y la disciplina a una selección marcada por los escándalos y las peleas, tanto en el Mundial de Sudáfrica como en la reciente Eurocopa. Una tarea titánica.