El expresidente de la FIFA, Joao Havelange, y el ex presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira, percibieron sobornos millonarios procedentes de la empresa ISL, según ha hecho público la propia Federación Internacional de Fútbol este miércoles.
La FIFA publicó al auto de sobreseimiento de la instrucción penal abierta por la Fiscalía del cantón suizo de Zug por "gestión desleal" de la FIFA, "apropiación indebida y eventualmente gestión desleal" de Havelange y Teixeira. La instrucción penal se abrió a raiz de una denuncia del organismo rector del fútbol mundial contra ISL, la empresa que comercializó los derechos audiovisuales de las competiciones de dicho organismo hasta su quiebra en 2001.
El auto, que lleva fecha del 11 de mayo de 2010, revela que Teixeira percibió de ISL al menos 12,74 millones de francos suizos (13 millones de dólares al cambio actual) entre 1992 y 1997 y Havelange 1,5 millones de francos suizos (1,53 millones de dólares) en 1997.
La FIFA hizo público el auto horas después de que el Tribunal Supremo suizo sentenciara que la prensa debía tener acceso al sumario del caso ISL. El documento no se podía divulgar desde junio de 2010, poco después que la fiscalía, la FIFA y dos de los hombres más poderosos del fútbol mundial lograron un acuerdo para archivar la pesquisa criminal.
La FIFA, Havelange y Teixeira habían abonado 5,5 millones de francos suizos (5,9 millones de dólares al cambio actual) para archivar las investigaciones del fiscal Thomas Hildbrand, bajo la condición de que sus nombres permanecieran en secreto
Los distintos pagos acreditados por la investigación judicial y descubiertos en cuentas personales de Havelange y Teixeira o de empresas vinculadas a ellos ascendieron a 21,9 millones de francos suizos (22,3 millones de dólares) entre 1992 y 2000.
Havelange fue presidente de la FIFA entre 1974 y 1998. Teixeira, yerno de Havelange, dirigió el fútbol brasileño entre 1989 y marzo de 2012.
En un comunicado, la FIFA ha mostrado su satisfacción por el dictamen del Tribunal Supremo suizo y subrayó que confirma, como ya hizo saber la Fiscalía de Zug en junio de 2010, que su presidente, Joseph Blatter, "no está involucrado en este caso".