David Ferrer-Sam Querrey. Ese es el primer partido de la semifinal de la Copa Davis entre España y Estados Unidos que se disputa a partir de las 12 horas de este viernes en el Parque Hermanos Castro de Gijón, con capacidad para 15.000 espectadores. A continuación, se enfrentarán Nicolás Almagro y John Isner.
El partido de dobles tendrá lugar el sábado a las 14 horas. Marcel Granollers y Marc López, que se ha recuperado de las molestias musculares que le obligaron a retirarse en el Abierto de EEUU, se medirán con los hermanos Bob y Mike Bryan. Ese es el punto que presenta un color netamente americano.
El sorteo, celebrado en el Jardín Botánico de Gijón, ha deparado el duelo de los dos números uno, Ferrer e Isner, para abrir la jornada del domingo. La eliminatoria la cerrarán Almagro y Querrey. España parte como favorita, algo reconocido incluso por Jim Courier, el capitán estadounidense: por el mayor nivel de sus tenistas, por disputarse la eliminatoria en tierra batida y porque los precedentes decantan el duelo hacia el equipo que dirige Àlex Corretja. España ha ganado cuatro de sus cinco duelos directos ante EEUU en su campo.
Ferrer y Querrey se han enfrentado solo dos veces, con un reparto de victorias. El estado físico del alicantino preocupa por el cansancio acumulado durante toda la temporada, especialmente desde su participación en el Abierto de EEUU, donde alcanzó las semifinales. Ferrer presenta un balance de 14 victorias y ninguna derrota en sus partidos de Copa Davis en tierra batida. También vence por 3-1 en sus enfrentamientos con Isner. Los precedentes entre Almagro y los dos representantes americanos también favorecen al murciano.
Querrey ha vuelto al equipo americano tras una ausencia de dos años. Ocupa el puesto del recién retirado Andy Roddick. España en cambio, presenta una baja tan o más sensible como al del lesionado Rafa Nadal.
España defiende el título conquistado el pasado año. La otra semifinal la disputan Argentina y la República Checa, con pronóstico local. Juan Martín del Potro anunció que jugaría pese a que los médicos le han recomendado reposo por unas molestias en la muñeca. El número uno centroeuropeo será Tomas Berdych.