David Ferrer ha vivido unas agitadas primeras 24 horas en Londres. El jugador alicantino partió este domingo junto al resto de tenistas españoles hacia la capital británica, pero no llegó al hotel hasta la madrugada del lunes, tras un viaje caótico. Pero el día alcanzó cotas surrealistas por la tarde, cuando Ferrer acabó haciendo sudar a un inspector que se presentó para hacerle un control antidopaje mientras hacía 'footing' en la villa.
Feliciano López, David Ferrer y Àlex Corretja, en una foto colgada en el Twitter de Feliciano. TWITTER
Al jugador alicantino se le presentó corriendo un 'vampiro' para hacerle pasar un control antidoping. 'Ferru', uno de los tenistas con mejores piernas del circuito, le dijo: “De acuerdo, sígueme”. Y obligó al inspector a dar un 'paseo' por la villa.
"No recomiendo a los del antidoping que vayan a hacerle un control a David Ferrer mientras hace físico. Cerca del infarto siguiéndolo", bromea la también tenista Anabel Medina en Twitter. "Muy fuerte hasta dónde llegan los del control antidoping", se sorprende Ferrer, que quizá se estaba desquitando de la odisea vivida unas horas antes.
Los ocho tenistas españoles que disputarán los Juegos se las prometían felices cuando aterrizaron en Heathrow a las 11 de la noche del domingo. Ni problemas para facturar, ni para recoger las maletas ni para encontrar el autobús, que ya les estaba esperando. Todo perfecto.
La cosa se torció cuando, al salir del aeropuerto, el conductor del autobús se metió en dirección contraria por la autovía. Un coche de la policía secreta les detuvo a tiempo, antes de que sucediera algo grave y redirigió al chófer, que aun así necesitó media hora para salir de Heathrow.
Después, los tenistas españoles se sorprendieron al pasar por Picadilly, ya que no esperaban atravesar la ciudad, pero la extrañeza se tornó en indignación al circular por cuarta vez por la conocida plaza. Àlex Corretja, capitán español de la Copa Davis, y Feliciano López pidieron al conductor que parase, pero este se negó. "Entonces se puso nervioso, cada vez iba más rápido y se saltaba los semáforos en rojo. Como Sandra Bullock en la película 'Speed'", relató en 'El partido de las 12' Anabel Medina.
Finalmente, lograron que el autobús parase y una furgoneta les vino a buscar. Los jugadores llegaron al hotel (sin equipaje, lo que además hizo recelar a los miembros de seguridad en el hotel), pasadas las 3 de la mañana. “Recuperándonos de la odisea de ayer, cuatro horas y media desde la llegada hasta la villa con conductor en estado de embriaguez”, escribió Feliciano en su cuenta de Twitter.