Roger Federer ha hundido las ilusiones de todo un imperio. El tenista suizo se ha hecho hoy con su séptimo título sobre la hierba de Wimbledon y, de paso, ha impedido la victoria en 'La Catedral' de un tenista británico. Desde 1936, con Fred Perry, ningún jugador local gana en Wimbledon. Andy Murray, finalista por primera vez tras caer tres años seguidos en semifinales, ha intentado hoy con todas sus fuerzas romper el maleficio, pero no lo ha conseguido. Delante se ha encontrado a un Federer imperial que le ha derrotado por 4-6, 7-5, 6-3 y 6-4 en tres horas y 24 minutos.
Federer, que ha superado la desventaja de una manga inicial en contra, ha seguido escribiendo historia de la buena. Ha logrado su séptimo título en Londres, igualando así a Pete Sampras y a William Renshaw, ha sumado su 17º título en un grande (Sampras se quedó en 14) y, a partir de este lunes, aparecerá de nuevo como número 1 del mundo, con lo que igualará las 286 semanas que Sampras estuvo en la cima del mundo. El suizo superará ese récord dentro de ocho días.
La final de hoy ha estado marcado por la tremenda fiabilidad del suizo, que ha aumentado cuando el partido se ha parado durante media hora, con 1-1 en el tercer set, para cubrir la pista central del All England Club por culpa de la lluvia. En 'indoor', Federer ha incrementado su ventaja, que ha materializado con una rotura de servicio decisiva para ponerse 4-2 en esa tercera manga. En la cuarta, el 'break' se ha repetido para ponerse 3-2 y servicio a favor, ventaja que Federer ya no ha desaprovechado.
Mientras Murray ha perdido las cuatro finales de un Grand Slam que ha jugado, Federer ya lleva 17 victorias en 24 finales grandes, y eleva a 75 el número de torneos ganados en total.
Las siete victorias de Federer en un grande igualan las siete logradas por Rafael Nadal en Roland Garros, un récord también en París. También han ganado siete títulos (el récord masculino) en un mismo grande Bill Tilden, Ricky Sears y William Larned en el Abierto de EEUU.