Tras el anuncio de que el Barça iba a disputar la Supercopa de Catalunya con el filial, la Federació catalana ha decidido suspender el torneo. La Federació había decidido cambiar el formato de esta edición de la Copa de Catalunya para garantizar la presencia del primer equipo de Barça y Espanyol en el choque del próximo martes en el Estadi Olímpic. Pero, finalmente, el club azulgrana ha comunicado esta mañana que disputaría el torneo con el Barça B.
“La decisión se ha tomado por la agenda tan repleta de partidos de nuestro primer equipo así como la no disponibilidad de los jugadores internacionales, y, sobre todo, ante el riesgo de lesiones, como ha sucedido con Marc Muniesa”, ha comentado Josep Maria Bartomeu. “Hemos preferido comunicarlo con esta antelación, antes de la convocatoria de jugadores, para evitar la posible decepción de algunos aficionados", ha añadido el vicepresidente responsable del área de fútbol azulgrana. "Intentaremos estar con el mejor equipo posible", aseguró Sandro Rosell, presidente azulgrana, hace 15 días.
Joan Collet, consejero delegado del Espanyol, no ha escondido su indignación. "Es un día muy triste para el fútbol catán; lo que ha hecho el Barça es una falta de respeto a la Federació, al Espanyol y al fútbol catalán. Estamos sorprendidos, tristes y cabreados. Esto no se puede hacer cuatro días antes del partido", ha apuntado, antes de explicar que el club tenía prevista una gira y no la ha llevado a cabo para disputar la Supercopa, con la consecuente pérdida de ingresos.