Con tres goles en el primer tiempo de un Falcao inmenso, el Atlético fulminó al Chelsea para llevarse a casa su segunda Supercopa de Europa. No cabe duda a estas alturas de que el equipo rojiblanco, que ha aprendido a manejarse como nadie en citas de este calibre, le ha cogido el gusto a los títulos continentales y a llevarse por delante a los presuntos mejores equipos del momento. Cuatro en dos años no es mala media para el conjunto madrileño, que se ha especializado en ganar la Liga Europa y en bajar inmediatamente después del pedestal al titular de la Champions de turno.
Falcao muestra con orgullo tres dedos de su mano, después de marcar su tercer gol en la final de la Supercopa. AP / CLAUDE PARIS
Información publicada en la página 42 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 01 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Lo hizo hace dos veranos con el Inter, que acababa de firmar un histórico triplete con Mourinho, y repitió la faena anoche en Montecarlo ante el musculoso Chelsea de Abramovich, que puede que se llegara a plantear antes de la medianoche soltar una talegada por el delantero colombiano que, con su extraordinaria exhibición, dejó a Fernando Torres, por quien el magnate ruso pagó el año pasado 65 millones de euros, a la altura del betún.
Claro que Falcao tuvo detrás un equipo de verdad, mientras que el delantero madrileño del Chelsea, que se dejó ver más dando patadas que con remates a la portería contraria, sólo tuvo nombres a su espalda. El conjunto rojiblanco salió lanzado a por el partido, convencido plenamente de lo que tenía que hacer, atosigó a su rival con una presión muy eficaz, robó una y otra vez, tapió todas las puertas de entrada al equipo londinense y lo dejó grogui a las primeras de cambio. Mejor dicho, a las segundas porque la cosa empezó con un remate al larguero de su killer y un penalti escamoteado por el árbitro a Adrián cuando este iba en busca del balón rechazado.
A la siguiente no perdonó Falcao. Recibió un gran pase de Adrián, se perfiló hacia Cech y le superó con un suave toque con la zurda (m. 7). Sin que el Chelsea acertase a sacudirse el aturdimiento a que le condujo el Atlético, el colombiano apareció de nuevo para dejar otra vez al portero checo de una pieza con otro remate estelar. Un balón enroscado nuevamente con la izquierda a la escuadra después de una exquisita combinación entre Adrián y Koke (m. 19).
EN LA NUBE / No por andar subido en una deliciosa nube se distrajo el conjunto madrileño, que continuó con el repaso a los verdugos del Barça la pasada edición de la Copa de Europa, empequeñecidos hasta la mínima expresión. Cech evitó de momento el tercero, minutos después de que El Tigre rematara de nuevo a la madera. Se dispuso el cuadro rojiblanco para salir a la contra en la última fase del primer tiempo y la ocasión llegó justo al borde del descanso cuando Falcao llegó para culminar por bajo, otra vez con la zurda, una conducción excelente de Turan hasta el área inglesa (m. 45).
No hubo más partido en el segundo tiempo, con la cuchara entregada por el Chelsea ya en el mismo vestuario. Miranda remató la faena al aprovechar un rechace tras una falta (m. 60), pudo llegar el quinto, pero fue Cahill quien acortó distancias (m. 74) ya sin remedio para un Chelsea destrozado.