El Espanyol ha sumado un punto tras empatar a cero en casa ante un eufórico Málaga, tercero de la Liga e imbatido en la Champions. El conjunto de Mauricio Pochettino lleva tres jornadas sin perder tras empezar con mal pie el campeonato, aunque aún se mantiene en los puestos de descenso. Los blanquiazules han logrado acabar el encuentro sin recibir un gol, la primera vez en nueve jornadas.
El delantero del Espanyol Christian Stuani (izquierda) lucha por la pelota con el defensa del Málaga Weligton Oliveira. ALEJANDRO GARCÍA | EFE
No ha sido un partido con grandes ocasiones de gol. El grupo de Pochettino ha preferido disparar desde lejos y aprovechar alguna jugada de estrategia. Al equipo catalán le ha faltado finalización, pero ha mejorado en la actitud, en las ganas, en el trabajo colectivo. Solo ha concedido metros al Málaga en acciones a balón parado, en despistes peligrosos, sobre todo al inicio de la primera parte.
La presencia de Sergio García ha dado más profundidad. El exinternacional se ha entendido perfectamente con Verdú. Se crea peligro, aunque enfrente se han encontrado con un rival muy trabajado, que se halla en un estado de forma y anímico estelar. Al Málaga se le ha notado que juega muy suelto, sin problemas, todo lo contrario que el Espanyol, que está luchando por salir de la cola de la clasificación.
Los de Pochettino no han permitido que el rival jugara a placer. El equipo andaluz, que al final ha notado el partido del pasado miércoles de la Champions ante el Milan, ha tenido sus peores minutos poco antes de acabar, pero el conjunto catalán no han sabido batir a Caballero. Al final, ha sido Cristian Álvarez, el portero perico, el que ha salvado al Espanyol de la derota al sacar un mano en un mortal cabezazo de Santa Cruz (m. 91).