EN DIRECTO Sigue el pleno del Parlament de Catalunya
El Espanyol ha destituido a José Luis García, un ojeador y captador de futbolistas que se había convertido en el auténtico coordinador del fútbol base, protegido por el exconsejero Germán de la Cruz. El club blanquiazul se había reunido el pasado miércoles con el entrenador en Cornellà para cerrar su finiquito. García ha sido el gran culpable de la falta de un proyecto deportivo en la fábrica de Sant Adrià e instigador de las destituciones de Luis Fradua, Ferran Manresa y Álex García, el director de la Escuela del Espanyol, que solo estuvo 70 días en el cargo, los mejores dos meses de los útlimos años en el fútbol formativo blanquiazul. "Esta decisión responde a motivos personales y profesionales del técnico y llega después de que García haya analizado en las útlimas horas con los responsables de la entidad su situación y tareas de futuro en el club", afirma el comunicado oficial del Espanyol. En la ciudad deportiva de Sant Adrià se ha celebrado su destitución.
García ha sido el responsable de los 15 fichajes del filial, equipo que ha subido a Segunda B a través de los despachos tras comprar una plaza por 190.000 euros, dejando a un lado un proyecto que se basaba en la cantera. En la sombra, el hombre de confianza de De la Cruz ha hecho y deshecho en el fútbol base en los úlitmos tiempos. Ha confeccionado plantillas, ha dado altas y bajas de jugadores, ha nombrado y destituido a entrenadores. García terminaba contrato el próximo 30 de junio. Por su parte, Cristóbal Casado, el verdadero coordinador del fútbol base, seguirá en el cargo al menos hasta el 19 de noviembre, día de las elecciones a la presidencia del Espanyol. El club no ha escondido que está buscando al técnico idóneo que vuelva a colocar en su sitio a una cantera que ha perdido el prestigio y el rumbo en los útlimos años.