España se asomó al abismo ante la anfitriona del torneo, una selección que fue de menos a más hasta terminar por subirse a las barbas de su rival. Gran Bretaña estuvo a punto de lograr la proeza de vencer a España por primera vez después de 21 enfrentamientos. Tras disponer de 13 puntos de renta casi al final del tercer cuarto, los de Scariolo echaron el cierre, lo que aprovechó su rival para poner un nudo en la garganta y colocarse a un punto a ocho segundos del final, con el definitivo 79-78.
Información publicada en la página 315 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 03 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La exhaustiva labor de cálculo estuvo a punto de jugarle una mala pasada a España. Los de Scariolo controlaron el encuentro y decidieron sudar lo justo en una de esas noches en las que reina el mínimo esfuerzo. La cosa no fue mal porque quien más y quien menos intuía paliza. Por esa senda caminó el choque en el primer cuarto, donde España ya alcanzó una renta de 11 puntos con una gran comodidad (22-11). Marc y Pau jugaban muy sueltos ante el aro rival y su equipo dominaba todas las facetas del juego. El acto se cerró con un claro 24-15.
RELAJACIÓN / A partir de ahí se pasó del control a la relajación, lo que no impidió que España se mantuviera aplicada en mantener la renta, pero Freeland, jugador del Unicaja, se encargó de apretar ligeramente el marcador con 12 puntos en los dos primeros cuartos. Al descanso, España dominaba por 37-29, pero lo hacía con el freno de mano echado y sin rematar un encuentro que no ofrecía demasiados problemas.
Lo intentó en el tercer cuarto. Con 52-41, Pau Gasol se fue al banquillo. Luego llegaron esos 13 puntos de renta (54-41), a poco más de dos minutos. Calderón y Rudy ayudaron a cerrar el cuarto con un 60-48. Sin embargo, nadie podía prever que Gran Bretaña anotara 30 puntos en el último acto.
Deng, jugador de los Chicago
Bulls, Freeland y el estudiantil Clark metieron a España en la cueva. Tuvo que volver Pau, pero para entonces los ingleses se sentían el dream team. Las distancias se fueron recortando hasta los cinco puntos a falta de cuatro minutos. Luego llegó un 71-69, con poco más de un minuto por delante. Surgió Calderón para amarrar el triunfo desde la línea de tiros libres, pero un triple de Deng puso las cosas en el 79-78 a ocho segundos del final. Calderón aguantó el balón y España pudo respirar.