Tras salvar cinco bolas de partido, Novak Djokovic ha conquistado el título en el Masters 1.000 de Shanghái al imponerse al escocés Andy Murray por 5-7, 7-6 (13-11) y 6-3.
Después de 3 horas y 20 minutos de pelea, el tenista serbio ha dado la vuelta a un partido que parecía tener perdido en el segundo set cuando su rival, campeón del año pasado, ha dispuesto del primer 'match ball' (40-30) con saque en su poder. Pero el tenista escocés no ha podido aprovechar la ventaja y tras luchar durante más de 20 minutos en un maratoniano 'tie break' en el que ha tenido otras cuatro bolas de partido, ha cedido la manga. En el tercer set, Murray, con problemas físicos, se ha entregado al actual número 2 mundial.
Djokovic ha reaccionado para encarar la victoria con un punto mágico que ha levantado las gradas del estadio de Shanghái, al devolver una bola, de espaldas, entre las piernas, para rematar el punto con una dejada a la que Murray no ha podido reaccionar. Djokovic ha levantado el puño para festejar esa jugada que le ha permitido salvar el primer punto del partido.
Su confianza ha ido después en aumento hasta conseguir la victoria y sumar el sexto título de la temporada tras el conseguido la semana pasada en Pekín, además de los Masters 1.000 de Canadá y Miami, junto al Abierto de Australia.
Djokovic había perdido la final del Abierto de Estados Unidos, precisamente ante Murray, vencedor los dos últimos años del torneo, que llegaba a la final tras haber eliminado el sábado a Roger Federer. Pese a la victoria de Djokovic, el tenista suizo seguirá una semana más (lleva el récord de 300) como número 1 mundial.
El jugador serbio, que ha conquistado el 13º Masters 1.000 y el torneo número 33 de su carrera profesional, ha manifestado: "Me siento muy feliz por este triunfo. He tenido que luchar como nunca en la pista para superar a Andy".