La inseguridad ha vuelto a asaltar a la selección francesa tras la derrota del viernes en el amistoso contra Japón, después de sus triunfos ante Bielorrusia y Georgia en los primeros partidos de un grupo en el que solo se clasifica directamente el primero. No fue la mejor noticia para un equipo que Didier Deschamps trata de recomponer tras la decepionante eliminación contra España en la Eurocopa. La falta de definición, los problemas del centro del campo y la inestabilidad de Lloris, que acusa su suplencia en el Tottenham, han multiplicado sus dudas ante el trascendente partido de esta noche. Esperarán atrás, aunque Deschamps no hará lo que hizo Blanc en junio, colocar al lateral Debuchy como falso volante para neutralizar a Iniesta. En principio, en el centro del campo meterá a Cabaye entre dos jugadores muy físicos como Capoue y Matuidi. Y a tratar de que Ribery y Benzema aprovechen las salidas a la contra. El técnico francés lo tiene claro: «Venir aquí pensando solo en defender no es una solución. España en algún momento te va a hacer gol. Luchar por la posesión es complicado... España es el mejor equipo del mundo. En cada puesto tiene casi a los mejores.
Información publicada en la página 40 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 16 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)